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Semilla

Trying to shuffle with the hands tied.

Fernando Urralburu

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September, 2009

El amor SÍ dura para siempre


1990 -2009

Entre Alive y The Fixer hay diecinueve años de intimidad entre Pearl Jam y yo.

Hace dos días que vengo escuchando constantemente su disco último: Backspacer.

Un análisis de algo tan emocional, tan abismalmente íntimo como ese milagro que es la música que nos contiene por completo es supernumerario.

Pero sí quiero levantar la voz a pesar de haberme propuesto no hablar de esto salvo en persona y con quienes resueno de la misma forma. Decir dos o tres cosas:

- Lo mismo de siempre: AMO a Eddie Vedder. Con el corazón, con el cuerpo, con la mente y con el espíritu. Uno sabe que ama cuando sabe que alguien no puede ser reemplazado. Y Eddie es tan singular, tan mágico, tan hermoso, tan vigorosamente intelectual, tan ubicuamente sensible que no amarlo con marcialidad como lo hago es una herejía.

- PJ ya entra gravemente en la categoría de leyenda. Este disco, a los casi veinte años de su carrera es redondísimo, bien ejecutado (ahora estoy escuchando Unthought Known y tengo la piel de gallina), ecléctico, climático, maduro, generoso y demuestra que aún hoy la genialidad son un par de hombres sensibles que se despiertan todos los días a trabajar y a salvar nuestras almas porque es lo que les sale. Y les sale bien.

- Hoy estuve gran parte de la mañana escuchando Ramones. Enganché con la versión de I Believe in Miracles de PJ antes de pasar a Backspacer y colgué con la imagen de amistad que siempre me hizo sonreir entre Joey y Eddie. Got Some es el tema que más me gusta del disco. LEJOS de los demás. Es el tema con más rock que escucho desde hace décadas y hoy caí en algo: no me cuesta ni un poquito imaginarme a Joey cantando este tema. Y me pareció tierno. Y me pareció importante. Y, luego, me pareció gigante.

No voy a insistir en virtudes y detalles de color del álbum y la banda. Porque para eso está wikipedia y el resto de la internet y los muchos giles que gustan de ponerle estrellas, números y precios a aquello tan inasible y tan inclaificable como el hecho artísitico.

Sólo agrego, porque es un dato menor pero delicioso.

Backspacer es el nombre de la tortuga de mar de 375 kilos que Pearl Jam esponsoreó en la Great Turtle Race. Un evento para recaudar fondos para Conservation International secundada por National Geographic y bocha de instituciones conservacionistas. La carrera era de tortugas de mar que salían desde Canadá (o Alaska, no recuerdo, pero es casi lo mismo) e iban a desovar al Caribe. Se podía seguir (yo lo hice, café y banderita en mano) por internet con un lujo de detalles impresionante.

A cerca de quince días de salir, Backspacer ganó la carrera en una reñida final contra Nightswimmer, la tortuga esponsoreada por la otra banda que me cincela el alma: R.E.M.

No sé si hoy en día hay dos bandas que no se hayan vuelto una burla de sí mismos tan grandes, tan históricas y tan infuyentes como estas dos que aún sigan cambiando el curso de la música. Bueno, Sonic Youth también.

Escuchen el CD, abran el corazón.

Y si son medio mezquinos con eso...

Every time you can try
but can’t turn on
a rock song.

I got some if you need it.
I got some if you need it.
I got some if you need it.
I got some if you need it.

Sí.

I GOT SOME IF YOU NEED IT.

March, 2009

Moving!


Nobody can go back and start a new beginning, but anyone can start today and make a new ending.
-Maria Robinson


Muy lentamente (las entradas se remontan al 2005) estoy mudando todo el material de este sitio a:


http://semilla001.blogspot.com/


Va a ser un laburo largo, pero me resulta un ejercicio arqueológico por demás interesante. Incluso a veces no me reconozco en cosas que me han pasado.


Asumo que este lugar luego desaparecerá. O no.

Déjense caer.

Abrazos firmes, besos reales, sonrisas a lo Bruce Willis.



February, 2009

Restart II (recycle and restart)


No puedo aún narrar lo que busco.
Pude, sin embargo, remendar unas anotaciones viejas y darles burda forma.

Es un inicio.

Noche del 21 al 22 de junio de 2008

En la mitad de la vereda amplia y desprovista de cordón de Anchorena al 800, del lado de los impares, Ituzaingó, Morón, hace mucho, mucho tiempo, había un árbol de moras.
Ese árbol, como otros cinco en lugares y tiempos diversos, era mío. No por posesión, sino por la ausencia de ella. Era mío porque estaba bien: porque era correcto.
A los siete años algunas cosas verdaderas (muy verdaderas) eran correctas y continuas sin cuestionamientos. La voz de mi vieja, las manos de mi abuelo, la pelota engrasada, el pasto alto y picante, el árbol de moras.

No voy a decir que conociera cada rama y cada nudo de ese árbol.
O sí, voy a decirlo: conocía cada rama y cada nudo de ese árbol.
Era marrón y verde, como cualquier árbol bien hecho, fuerte y trepable (sé que la palabra no existe), con ramas gruesas y bifurcadas por lo bajo para sentarse y ramas finas y caprichosas por lo alto para ejercitar el aéreo vértigo que espantaba a mi vieja.

Ahora es un barco.

Cease to resist, giving my goodbye,
Drive my car into the ocean.

Avanza lento y somnoliento por un desconocido mar infinito, serrado, turquesa.
Estoy parado en lo que es, evidentemente, la proa del árbol,

(¡¿?!)

con ambas manos en mi rodilla derecha, descalzo y con unos pantalones blancos muy anchos y una fina camisa descolorida que debió haber sido amarilla algún día.
Me maravillo al verme como soy hoy en ese árbol pasado. Lo hago porque parece más real el árbol de moras que mi cierta figura actual.
Giro sin mover los pies y sonrío mostrando los dientes, cosa que casi nunca hago. Grito algo que no se escucha

No hay sonido en el sueño. En ningún momento.

y levanto los brazos en V y agito las manos. Estoy contento. Feliz

You'll think I'm dead, but I sail away
On a wave of mutilation


y salado. Mi piel parece una Vauquita: marrón, seca,  y agrietada. Tengo las pestañas más largas que lo normal

Lo diurno.

(lo que de entrada no es poco) y el pelo alborotado y pajoso.
Estoy haciéndole ridículas señales a la tripulación del árbol.
Sentados en una rama unos seis metros más atrás dos marinos levantan la cabeza. Uno es Edward Norton, un moogle el otro.

Como todos saben los moogles son una especie que se dedica a perpetuarse en los Final Fantasy desde el tercero hasta hoy. Son una especie de gatos con un pompón en la cabeza,  tienen la voz muy finita y gustan de repetir la expresión “¡kupo!” hasta acabar con la paciencia del cristiano más amable. Bichitos mágicos y voluntariosos, vale más mostrarlos en una imagen que describirlos en un par de docenas de palabras:




Edward Norton es un muchacho de dominio público. Uno de los mejores actores de su generación y un flaco con cara de amigo de toda la vida.

Alzo los brazos otra vez y les pido a ambos que se acerquen, gesticulando y sonriendo.
El moogle recorre el escaso espacio con un vuelo rasante y balanceado, se afirma a mi derecha y mira el mar desierto. No hay sonido, pero siento un inquisidor “¿kupo?” en el ambiente. Norton se sienta en el borde (una rama curvada y nudosa) de la proa, -lleva un pañuelo negro en la cabeza, una remera muy suelta (blanca) de los Pistols y unos pantalones anchos y verdes- mira horizontal la masa de agua y luego a mí, con curiosidad.

A wave
Wave

El mar se agita, trémulo. El árbol de moras se agita, todas sus hojas mirando al cielo, cientos de manos verdes tratando de llegar lo más arriba posible. Huele a sal, pero huele también a vino y a mí y a la entrada de una quinta en Luján bien entrada la noche.
Se agita el mar y se abre en cruz, en una silueta de ave, cayendo en un calado perfecto. Se agita y el olor a mar y a mí se hace más intenso. “¡Kupo!” siento y no escucho en ese momento y el moogle tiene el pompón como un motorcito que gira y gira. Edward Norton me mira con una sonrisa amplia, franca y de labios partidos por el sol. En sus ojos me veo, en las arrugas de alrededor de sus ojos me entiendo. Corre a izar las velas (las tupidas ramas) del árbol de moras.
El moogle sigue con el pompón girando y riendo en silencio. Le sostengo la cabeza con ambas manos, él me besa la cara y sale volando a ayudar con las ramas (velas).
Pienso (quiero pensar) en cuánto hace que busco esto. Entre tanto el mar sigue cayendo por el hueco, pero ya es definitiva y efectiva la figura que brota a cortos cincuenta metros del árbol. Es un pájaro de agua, de carne, de peces, de algas, de ojos, de un olor.

Se desase del mar con la lentitud de un bostezo y sus muchos ojos castaños miran íntegramente. Es un pájaro (y también es un pez, y también es una mujer, y también es mi insomnio y también es una canción de Pearl Jam y también es una esquina en Belgrano) gigante, majestuoso. Cada una de sus alas podría cubrir todo el árbol (desde la más flaca de las inversas raíces hasta la más flaca de las ramas superiores) de agua y de un olor (de un olor que aún existe) y de peces y de ojos y de algas y de carne. Hay algo de cachorro y hay algo de temor en él (en ella) por más majestuoso, por más imposible que sea, que me produce ternura. Conozco a ese pájaro,

I've kissed mermaids, rode the El Niño


hace años que vengo buscándolo. Con diferentes tripulaciones e incluso solo, con idéntico fracaso e idéntica contrición.
Norton grita algo, ríe, los ojos parecen estallarle en llamas, las ramas se elevan en un esplendor verde contra el oro y el azul del cielo. Principiamos a despegar de la eterna superficie del mar. La espuma sube en borbotones de blancor y sal cuando la corteza le da la última caricia al agua.
El pájaro nos ignora, a pesar de tener treinta y tres pares de ojos mirándonos todo el tiempo. Se agita en el cielo, gobernando en este primer vuelo toda su multitud diversa, todos sus peces, todas sus algas.
Lo veo girar lento y seguro en este cielo soñado que también se maravilla al encontrarlo y arrojar una lluvia de sal y de ojos y de un olor y alzo la cara y sonrío y abro los ojos.

Sé que no voy a agarrarlo. Sé que no es ese el fin, que el tiempo para hacerlo ya no existe e incluso puede no haber existido nunca. Sé que no pueden (sé que yo no puedo) atraparse la carne, el agua, los peces, un olor. Pero sé que está, sé que puede ganar el cielo como bestia y como pájaro y como mujer  y como esquina. Y sé que el cielo es, por mínima parte que fuere, también mío.

Walked the sand with the crustaceans


Abro los ojos, abro los brazos y me dejo golpear por el agua que cae de su aleteo, de su girar en el desocupado cielo, me dejo golpear por los peces y las algas.

Could find my way to Mariana
On a wave of mutilation,
Wave of mutilation


El moogle y Edward Norton me gritan sin sonido su satisfacción. El árbol de moras está en el aire, estable y fuerte, lo siento bajo los pies y lo siento bien.
Pienso en varias personas, algunas de las cuales son reales y están vivas. Deseo con todo mi corazón que pudieran ver lo mismo que yo veo cuando veo al pájaro de muchos peces y un olor. Deseo que pudieran ver lo mismo, que miren como yo. Que me sepan.

Despierto.

Wave of mutilation
Wave
Wave of mutilation
Wave
-Pixies, Wave of Mutilation






February, 2009

Restart


Comes the morning
When I can feel
That there's nothing left to be concealed
Moving on a scene surreal
No, my heart will never
Will never be far from here

Sure as I am breathing
Sure as I'm sad
I'll keep this wisdom in my flesh
I leave here believing more than I had
And there's a reason I'll be
A reason I'll be back

Hace mucho que no escribo.

La razón es una, estoy trabajándola. Incluso este tímido intento de volver iba a ser mi desordenado y torpe exorcismo de esa razón. Aún no acierto con la manera de llevar eso a cabo.

Tengo varias (varias) cosas irresolutas que encontré en un backup de la máquina anterior.

Ésta que sigue es una. A Milton la veo irregular e insuficientemente. Esto que sigue es de hace dos inviernos. No lo continué porque no tuve el valor y porque perdí dentro de mi mente y de mi carne el resto de la conversación.


Está menguando el día.

Aún no son las seis de la tarde y la luz ya es afantasmada y pobre.

Es viernes y llueve sin llover en la terraza. Todo es un chiquitín más gris, como si Dios hubiera cambiado al sol por un tubo fluorescente gigante. Eso es lo que me pesa de los días como este: parece que el universo se hubiera transformado en una oficina. Esta atmósfera descansada y mustia que adoran los yanquis y que acá va ganando cada día más muertos vivos: la Gente-del-After-Hour.

Un puñado de baldosas bordó, un trío de alambres para colgar la ropa, dos vasos llenos con cerveza, daditos de parmesano y un abismo emocional oscuro y denso me separan de Milton, que está comparando una de sus púas del cuello con los pinches para picada en forma de katana que compré el lunes.

Milton no está viviendo en casa. Nunca le pregunté, allá en el alba del 2005, de donde venía.  No le pregunto ahora donde es que ella es.

Está más grande, camina más segura, tiene los ojos de petróleo llenos de un brillo que me inquieta de la forma en la que lo hace algo que además me gusta.

Me ofrece un Winston encendido. Lo agarro. Dejé de fumar en todo momento salvo en los que estoy fumando.

Pito. Me abrazo las rodillas. Pego la barbilla contra el esternón. Me hamaco alternativamente de la nalga derecha a la izquierda y repito el procedimiento. Muchas veces. Estoy sentado en la gruesa medianera de ladrillo cansado y marrón que separa mi casa de la fábrica de pinturas.

Milton tira el cigarrillo en elevado arco hacia el techo de la fábrica y enciende otro.

-Para que me entiendas es necesario que me sepas. Para que me entiendas es necesaria una experiencia compartida.

-¿?

-Eso dijiste. Eso dijiste y mi mundo se quebró.

-Pero eso…

-Te vi de una forma en la que no te veía. De la que nunca te había visto.

-OK, pero es obvio. Y no es mío.

-Oh, lo sé. Nada es de nadie. Pero utilizar algo en lo intelectual es poseerlo. Yo estuve tanto tiempo acá porque me satisfacía que te avergonzaras de tus límites intelectuales y empujaras con fuerza. Porque hacías lo mismo con los míos.

-Y porque jugaba distinto al Winning Eleven.

-No estaba esperando eso en esa conversación, que es la conversación de siempre. La que siempre tuvimos. Me dijiste eso y te vi de otra manera. Te amé. No te dije nada. Serví más vino y volviste a insistir en esas conversaciones que tanto te satisfacen y que urdís para el asombro momentáneo y el olvido eterno. No creo que recuerdes el momento.

-No.

Sobre el costado más triste de la tarde, en la zona más agotada del vencido San Martín, el sol se ahoga sin ayuda en un horizonte decorado con cables de luz, ropa al viento y tanques de agua. Tengo una sensación de tristeza extrema, fría y abandonada. De tierra removida y seca y estéril.

-Eso me quedó.

Agita la encigarrillada manita por sobre la cabeza. No me está mirando. Debe sentirse igual que yo.

-Eso me quedó. Podía sentir las palabras al rojo quemándome entre las orejas. Me provocaste y no supe responder. Eso no me pasa. Me costaba dejar de saborear el íntimo milagro de que alguien te produzca algo tan brusco.

Kisa sube, mira, maúlla sencillo y desaparece tras las macetas. Milton le sonríe.  Yo junto algunas piedritas de cemento seco y suelto de la medianera y trato de embocarlas en la pileta de la casa de al lado.

-Decidí, entonces, que quería entender tus palabras.

Me aprieto más fuerte contra las rodillas. Tengo frío.

-Decidí imponerme la experiencia. Para que te dejaras de joder. Para que dejaras de llorar en seco.

Levanta la vista hasta la cerveza. Tiene el hocico arrugado. Le lleno el vaso y le saco otro cigarrillo.

-Decidí imponerme tus arrebatadas miserias, tus muchas perplejidades, tu arrastrado penar, tus luminosas alegrías, tus noches sentado y tus días buscando. Decidí involucrarme en la imagen que vos querés proyectar. O creés proyectar. O lo que mierda se te cruce por el marote.

Para entenderte bien. Para saberte. Para ayudarte.

Vos me hiciste una vez mucho bien sin proponértelo, tal vez por eso mismo.

Además, de eso se trata lo mío: de entenderlos a ustedes.

Kisa mira con mucha atención hacia la nada. Fija la mirada en el vacío y parece sonreír. Lo hace seguido. Le llamamos “ver gente muerta” a eso. En este momento no parece tan gracioso.

-Entonces me fui. Me fui mucho y lejos. Y pené. Y me impuse dejarme empapar por esas cosas que te atan hace años. Fallé, loco. Fallé mucho y fuerte. Callé. Fracasé tan minuciosamente como a vos te gusta decir que lo hiciste.

-Te fuiste en febrero del año pasado.

-Ahá. Hacerlo a propósito lleva mucho menos tiempo, creeme. Traté de entender cómo funciona la forma en la que vos medís el tiempo y el amor. Tus negras envidias por situaciones que no manejaste, tu universal egoísmo al acaparar todo el fracaso y tu imposible orgullo al hacerlo. Tu gigantesca necedad, tu minuciosa monopolización del dolor. Tu estupidez plana y llana. Tu miedo, macho. Armaste una historia enorme para tapar el miedo.


I been wounded
I been healed
Now for landing I been
Landing I been cleared

Sure as I'm leaving
Sure as I'm sad
I'll keep this wisdom
In my flesh


February, 2009

Visitantes

 

free counters


September, 2008

Wing is written on your feet

 
I think we dream so we don't have to be apart so long. If we're in each others dreams, we can be together all the time.
Hobbes (de Calvin & Hobbes)
 
Salió. Simplemente eso.
 
Ella juega con medallas
velas y libros sin tapa.
Él, pendiente de las luces,
sin Dios cambia por el cielo.
Tiempo, tiempo sin una palabra.
Viaje, soledad y depresión.
Y al fin, suerte su destino,
ella sola y otra ropa.
Y en el silencio del cuarto
otro color en la silla.
Los Visitantes – Playas Oscuras
 
Fran me dice que ya está.
Está triste y enojado, de manera gigantesca.
Yo no digo nada, junto las manos
 
Estoy sentada en la cama.
 
y lo veo cerrar la puerta.
Sé que quiere que diga algo, para que no terminemos así, pero nada me sale. Yo sé algo pero no acierto a
articularlo.
Veo que en la puerta, en la hoja ahora se está descubriendo, hay algo escrito en pintura roja.
 
No alcanzo a leerlo.
 
Todo vuelve al momento en el que él se levanta de la cama y yo me pierdo viendo mis carpetas y mis marcadores de colores en la silla, para no mirarlo ni contestarle.
Él me dice que ya está.
Y así, a veces dos, a veces cinco, varias veces.
 
Despierto.
Odio ese sueño.
 
He creates a new language, a new grammar, eight cases and five genders. This passes twenty minutes. Then it's
boredom again...
The Enigma kills time – Enigma #1: The Lizard, The Head, The Enigma
 
Abro la boca y sale música: Strawberry Fields se expande por el despojado ámbito que ocupo: piso de tierra seca, unas sillas de aspecto antiquísimo y algunas columnas muy viejas y rotas llenas de musgo.
Estoy desnudo y alzo las manos. Parece que toco un arpa gigante, moviendo las manos y los dedos como arañas.
Aparecen flores sobre las columnas, empiezan a llenar el piso y trepan por las patas de las sillas.
 
¿Qué flores son?
No entiendo nada de flores. Son chiquitas.
O.K.
Y violetas.
O.K.
Son lindas.
 
Muevo las manos. Parecen víboras. Empiezo a armar a la mujer que quiero y no conozco. Está sentada en una silla y me sonríe, pero tiene los ojos blancos y su cara no me provoca otra cosa que angustia.
Me doy vuelta, no la miro.
Me hago ropa. Y zapatos. Zapatos del mismo color que las flores. Me peino sin las manos y me armo el pecho y me
saco la panza.
Me doy vuelta.
Las flores están ahí, hay abejas y hay música. Ella no cambió. Me mira con esos putos ojos ciegos y esa sonrisa de
perro muerto.
Pateo la silla, ella cae y se desarma como si estuviera hecha de yeso. Polvo blanco que raya la tierra.
Me siento.
Hago unos perritos con las manos y empiezan a correr por entre las flores.

Despierto.
 
No God is sane. How could it be? To be a Man is so much less taxing, and most men are mad. Consider the God. How
much more deranged the Gods must be, merely to exist. There can be no doubt: consider the Universe and the patterns
without reason upon which it is run. God is mad. The God of Music is mad. The Timegod is punctual, but he is mad.
And the Machine God is mad.
Harlan Ellison - Ernest and the Machine God
 
Soy un Gameboy Advance.

¿Normal?
SP.
Roger.
Celestito.
Me gusta el perla.
Siempre tenés gustos de maraca.
El mundo cambió y vos no te diste cuenta. Esas cosas dejaron de ser de maracas hace años. Hoy en día lo único “de
maraca” que queda es que te guste un flaco. O varios. O todos. Lo único “de maraca” que sigue en pie es serlo. Es la última y única frontera.  Y es lo mejor.
Amén.

No tengo cartucho, y me preocupo, pero me enciendo y arranco el Turrican.
 
¿Tiene versión de Advance?
Ni idea, yo arrancaba el de la 64.
Waw.
Yup. Uno de los mejores juegos que jugué.
 
Lo juego yo solo, no persona, siendo el GBA, muevo a Turrican sin tocar botones ni nada, a voluntad. El volumen es atronador. Luego empiezo a hacer andar montones de juegos, a velocidades de vértigo.
 
No sé cómo explicarlo.
No hace falta, sólo decí.
 
Bueno, los veo a todos, al mismo tiempo… Metal Slug, Link to the Past, King’s Quest, Oblivion, Ultima VI, Sims (el 1 y el 2), Pokémon Blue, el Red, el Sapphire, Might and Magic IV (no el Heroes, el M&M), Final Fantasy VIII, Turok, Day of the Tentacle, Diablo II, Tomb Raider II, Guitar Hero, FIFA 98… miles.
 
No podría recordarlos a todos. Deben ser todos los juegos que jugué. Es un enorme número de juegos… multiplicalos por horas, ¿lo pensaste alguna vez?
Si, pero no me inquieta.
No te lo decía por eso, tampoco me inquieta a mí, me encanta.

Los juego, los siento dentro de mi cuerpo de Advance, la música suena a mil

Recuerdo muy bien el tema de Blur del FIFA.
 
y me lleno de luces y de euforia. Soy Max Payne y el Purple Tentacle y soy Tony Hawk y Axel Steel y todos y todo al mismo tiempo. Todo adentro, todo a mil. Rompo barriles y salto paredes y me tiro en el suelo y muevo la cuchilla del Green Beret y junto viales y abro pasajes secretos y tiro triples y acomodo muebles y planto campos y envuelvo brujitas en burbujas verdes y mato a los chanchos del Duke Nukem. Me siento loco. Me vuelvo loco. Eufórico y loco.
Las imágenes no paran, los números aumentan, las armas ganan ammo y tengo todos los caramelos del Bubble Bobble.
 
Por suerte desperté.
 
I'm right here. This is who I really am. I'm not pretending.
Orson Scott Card - Ender's Shadow
 
Dos veces soñé lo siguiente:

Me siento delante de la desaparecida máquina de coser de mi abuela. Una Singer de principios de siglo. Esos colosos
de metal y madera que aún se mantienen en sus estoicos universos de cosas hechas para siempre y olvidadas por la miseria apurada de los que vinimos detrás. Estoy con la camisa que te gustaba: la verde y blanca a cuadros, sin mangas, con los botoncitos en el cuello y los bolsillos cubretetitas; otro objeto que hoy sólo vive en la mente de aquellos que lo recuerdan

Nosotros dos, nadie más.
 
por motivos que exceden a su condición de simples cosas.

No tienen nada de simple las cosas, creeme.
 
Estoy ahí, saco un Phillip Morris vacilante y arrugado de un paquete semivacío del bolsillo del jean y lo enciendo.
Tengo el pelo corto, muy corto. Como me lo había cortado cuando Pancho se fue a España y nos emborrachábamos para putearlo sin culpa porque ya no estaba con nosotros. Tengo los anteojos que uso para la compu. Me los acomodo, pito y espero.
 
 
Y llega.
 
 
Toda tu tristeza. Toda la que yo pensaba que no me contabas. Toda mi idea de tu tristeza, la que creía que nos impedía tantas cosas.
Mi infantil y errada, mi romántica e inocente concepción de ese tiempo.
Toda tu tristeza, anegando mi mente.
Como montones de gusanos ciegos hechos de trapos negros, de suciedad y de asco, del gusto de la resaca mala y del olor de la campera del viejo que cuidaba el estacionamiento de Avenida La Plata.
Toda, entrándome por los ojos cerrados y por la boca cerrada, por debajo de las uñas y por la concha, trepándome la
columna y mojándome la nuca como fideos gordos y podridos.
Toda. La aguanto toda. La siento crecer y entrar con ignorancia de mí, descubriéndome la garganta y las tetas, las rodillas, el vientre, la frente, los pelos. Empujando y rompiendo.
Pienso en mí para que ese tiempo pase. Pensar en mí en ese sueño es pensar en vos y en Pancho, en una tarde comiendo mandarinas en las ollas de Munro y en un par de noches con olor a ruda, a mentira y a esperanza. No es tan malo, me digo. Es como una nebulización del infierno. Incluso siento un enfermo
 
Un equívoco.
 
placer al llenarme con eso.
Luego se va, de golpe, como un gato enojado, como un cachetazo a un nene, como una puteada de la que te arrepentís
apenas la soltás.
Apago el pucho contra el suelo, me arreglo el corpiño y la camisa. Abro los ojos y los busco.
Naturalmente, no están.

Despierto.

- El cielo es gigante.
- Gigante y ajeno.
- Es gigante.
- Cielos extraños producen sueños extraños.
- Fidel no sueña.
- Si que soñás, pero seguro que tus sueños no son más atractivos o sorprendentes que tus vigilias. Uno de los
privilegios de tu edad.
(Fidel ya se había ido)
Fidel y yo, Corcovado, noche del 20 de noviembre.
 
Una de las tantas maravillas de los niños es que aunque no nos presten atención alguna siguen fascinándonos y volvemos a ellos.
Nada similar pasa con los adultos.
 
Son dos nenitas. Veo sus espaldas recortándose al final de una loma. Detrás no hay nada más que cielo nocturno y diáfano.
Me acerco lentamente, comienzo a ver detalles: sus melenitas negras, sus vestiditos color durazno. Están sentadas
sobre el pasto corto y verde, mirando hacia el cielo.
La luna es enorme y está deslumbrante, redonda y llena de cráteres rosados domina el centro del cielo y llena todo
de luz y de tranquilidad. El cielo está sarpullido con sus ojos de estrellas y en el aire hay olor a luna y a rocío y a limonero y a meter la cara en la nieve.
Sin motivo, pienso en rojo.

She dreams in color, she dreams in red.
 
Estoy más cerca. Son mellizas idénticas. Están hablándole a la luna, con vocecitas que suenan a lluvia y a sueño.
Le cuentan cosas. Cosas de chicas chicas. Callan, se ríen. Una se recuesta en el pasto y se toca la panza mientras ríe una risa linda como el cielo nocturno gobernado por esta luna llena. Vuelven a hablar y a reír con sus voces de lluvia y de sueño y de árboles jóvenes. Sus voces son iguales entre sí y no lo son. Le cuentan a la luna como son sus medias preferidas y de qué color es la gelatina de uva, donde se sienta papá a leer y la cara que pone el perro cuando siente la cadena del paseo.
Pienso en rojo.
 
She dreams in color, she dreams in red.
 
Me acerco más, me siento bien, pienso en Sabri y en un vestidito azul que ella usaba a esa edad, calculo unos tres o cuatro, cuando era pelirroja y tenía bucles.
Alcanzo a verles los cuellos largos y suaves, llevando sus cabezas lo más cerca posible al cielo.
Los vestiditos se estremecen, naranja sobre verde, con una racha de aire fresco con cara de madera clara.
Se consultan gustos sobre muñecos, discuten sobre un oso de trapo y se reconcilian rehaciendo una tarde al costado
de una pileta.
Mueven las manos con gracia y precisión en la expresión. Ya estoy a su altura, al borde de esta loma inundada de
cielo.
Me pincha la panza, pienso en rojo.

Hablan de primos y perros. Una hiere la charla con un nombre. Un nombre que conozco. La otra calla. Un silencio muy
fuerte. Hace un movimiento corto, suave, vergonzoso, con el hombro izquierdo. Un movimiento que conozco.
Siento un vacío frío en la panza. Me siento, sin darme cuenta, las piernas frías me sostienen poco y me las abrazo.

Me mira.
Tiene los ojos grandes y brillantes, sobresalientes. Todas las gamas del marrón e incluso del dorado se
mezclan, se alteran y se sublevan en ellos. Me hacen pensar en dos tortugas ideales, con caparazones tallados por Dios. Brillan desde adentro, desde el fondo del tiempo, desde lugares que apenas existieron.
La primera nena sopla hacia el cielo y las estrellas vibran tímidas.
La segunda me hace un mínimo signo con la cabeza, teniendo la delicadeza
 
La misericordia.
 
de cerrar los ojitos. Un mínimo no, grande como el universo.
Lo sé. Ya lo sabía. Pienso en rojo. Tengo mucho frío, mucho, mucho, mucho frío, pero sonrío.
 
Despierto.
 
They dug me my very own garden.
Gave me sunshine, made me happy.
Nice dream, nice dream.
Nice Dream.

 
May, 2008

The worst things come from inside here


Noche del 29 al 30 de mayo
Albert's always sincere, he's a sensitive type,
his intentions are clear, he wanna be well-liked.
 
Estoy en uno de esos livings de finales de los 60s, de serie o peli yanqui o europea… mucho plástico, mucha cuerina. Sé que, de alguna manera, esta habitación también es mi corazón.

Y es horrible.

Está absolutamente amoblada en rojo y sus rojas variaciones. La luz -la enferma sucia luz- que entra por el plástico de las ventanas redondas tiene la misma tonalidad.
Una enorme mesa, circular y púrpura, de plástico de inyección domina el centro de este íntimo infierno. Sobre ella, en rojo, como se ven las fotos en los cuartos oscuros de revelado de las pelis, hay fotos abominables de gente que amo. La cáscara de la gente que amo en posiciones que tienen una cosa que está mal. Sonrisas que sólo son dientes, ojos sin brillo, pieles secas, articulaciones en lugares un poquitito corridos de lugar. Hay cientos de fotos. No quiero verlas.
Estoy desnudo en el suelo, el culo frío sobre una alfombra fría. Lo más lejos posible de los muebles de cuerina: sofás escarlatas y sillones con forma de corazón y de boca. Aprieto fuerte las rodillas contra el pecho y me concentro en un inútil esfuerzo porque las vértebras me rompan la carne de la espalda y se vayan, para no estar acá, en mi corazón.
Se me acerca una araña, carmesí, gorda como un alfajor triple, el abdomen tirante y peludo. Camina lento y seguro sobre ocho patas rojas. Cierro los ojos y la aplasto con la mano derecha, abierta y temblorosa. No hay sonido. Levanto la mano del charco en que se convirtió y me la miro: palmípeda, los dedos unidos por una cosa viscosa y roja, como la yema de un huevo frito de sangre, caliente y espeso.
Hay un tirón. En la realidad.
Estoy desnudo en el suelo, el culo frío sobre una alfombra fría. Se me acerca una araña roja, peluda, grande, segura, real, con ocho ojos rojos como leds malditos. Cierro los ojos y la aplasto. No hay ruido. Levanto la mano derecha, empapada en algo viscoso y rojo, que se siente como yogur caliente.
Hay un tirón en la realidad.
Se me acerca una araña. Frío y espantado la miro y sé que no va a hacerme nada. Es roja y caliente. Me sube por las piernas con peluda delicadeza. La miro en los ocho ojos de diamante cuando se para en mi mano derecha. Sabiendo que hacer me la acerco a la oreja.
Me habla, pero no hay sonido. De todas maneras entiendo lo que dice. La miro. Me mira. Se va. Lenta, segura, fatal.

Sacudo la cabeza. Las fotos caen hacia arriba, se confunden unas con otras y me sonríen sonrisas sin alegría y me miran miradas sin amor. Dientes y ojos y pelos y orejas giran y bailan en el aire mientras pienso que no es verdad. Que todo esto no es el tiempo, que estos no son mis logros.
Despierto.
The world begins to disappear.
The worst things come from inside here.
And all the king's men reappear
for an eggman, fallin' off the wall.
Will never be together again.
No, never be together again.

What you fear in the night in the day comes to call anyway.
 
May, 2008

The (late) aftermath


Noche del 12 al 13 de mayo.

Now the radio stutters, snaps to life
some sour song that sets it right.
And when London falls
he'd like to call
but the stars collide.
They're beautiful and much maligned
in a universe where you see the worst
and it's up to you to fix it.

Es el balcón.
No hay mucho sonido, salvo el natural sonido de estar vivo, que no atiende a nada en particular.
Lo veo desde dentro del depto, lo conozco: las macetas bajas y pobladas, el piso de plana cerámica regular, los lejanos y desconocidos edificios ajenos al fondo.
Salgo al cielo abierto con nerviosa expectación, con la mirada baja, con una alegría que no se anima a manifestarse por temor a quebrar esta frágil magia.

Porque sé que hoy no es hoy, que esto no es lo que es, que estoy jugando a gambetear al tiempo.

Veo

La imagen siempre es la que se ve desde mis ojos. Como el Quake del recuerdo.

una mano apoyada en la baranda del balcón. Es una mano que conozco. Fina, blanca, un anillo grande que no voy a olvidar duerme en uno de los amorosos dedos el pesado sueño de las cosas. Las uñas no están pintadas, y eso me hace sonreír.
Hay mucha luz de sol, dorada, rebosante, esa luz que hace peluditos los bordes de lo que toca. Pero no es eso lo que no me permite ver el rostro. No hago ningún esfuerzo por levantar mi mirada. No lo necesito.

It's easy to dismiss the "what's it all about" crowd.
There is no doubt: it's this, here, now.
And you close your eyes.
He's not coming back.

Acerco mi mano a la baranda, la dejo descansar cerca de esa otra mano, mientras trato de recuperar el olor de ese momento que

Ahora sé
es uno de los tantos pretéritos que pude tener y que perdí.
No encuentro el olor que quiero. No hay olores. Hubiera apostado mucho a que iba a recuperar el olor de la piel en este milagro nocturno.

So you work it out, overfeed the cat
and the plants are dry and they need to drink.

Sí hay una voz. La no del todo perdida voz me dice que esto no es, pero que no importa. Que si pudo ser no es mentira.

So you do your best and you flood the sink,
sit down in the kitchen and cry.

La mano gira y queda con la palma hacia arriba, pequeña y cálida, como una rosa. Esa Rosa que todos perdemos alguna vez.
La cubro con mi mano. Con torpeza, con lentitud, con asombro, con vergüenza.

Now you've worked it out
and you see it all.
And you've worked it out
and you see it all.
And you want to shout
how you see it all?


La siento.

Quiero reír hasta que los colores del mundo brillen aún más, quiero agradecer, quiero llorar.

Nada de eso sucede.

Despierto
.
Now the universe left you for a runner's lap.
It feels like home when it comes crashing back.
And it makes you laugh
and it makes you cry.
When London falls
and you're still alive
the radio stutters,
it makes you laugh.
And the aftermath
open up your eyes
you're so alive.
 

May, 2008

Milton XV

 
Pasé en limpio otra parte del sueño que anoté en enero, hacía un montón que no revisaba esto. Sepan disculpar.

 ¿Hubo un Jardín o fue el Jardín un sueño?
Lento en la vaga luz me he preguntado.
casi como un consuelo, si el pasado
 de que este Adán, hoy mísero, era dueño,
no fue si no una mágica impostura
 de aquel Dios que soñé. Ya es impreciso
 en la memoria el claro Paraíso,
 
-Estás en el medio-, me dice y es como si el sol se fuera a vivir a mi cráneo y prendiera la calefacción.

Tito, desde lejos, mira por sobre mí. Y, sin escuchar nada, sin que él hable, entiendo lo que dice: esta peli ya la vi.

El mundo se corre un chiquitín al costado. No sé si alguna vez sintieron eso. Si lo hicieron no hace falta más descripción. Y si no lo hicieron acepten esa como la descripción más adecuada.

Palabras como completo y redondo y cálido y felino te asaltan la mente. Y es lo único que pueden asaltar, ya que el cuerpo está demasiado ocupado haciendo riot control hormonal.
La piel es del color del Serenito de dulce de leche y parece tener un bello muy fino por todo el cuerpo. Se yergue, el pelo de un negro intensísimo,  alta y esbelta como un lustroso bastón de caoba con puño de obsidiana.
Es obvio que es una mujer. Es más que eso: es básica. Seguro que juega para el equipo de los Arquetipos en el clásico de las descripciones. Pero además de mujer es una espada y es un tigre. Si estuviera menos fascinado y estuviera menos ocupado mirándole alternativamente las levantadas tetas y los ojos negros como la noche (y esto no es retórica, o casi, REALMENTE son como el cielo nocturno: irremediablemente negros, ubicuos, lejanos y ajenos) me daría cuenta, como hago ahora, que ya he visto (muy eventualmente) mujeres así. Ninguna como esta, claro, pero sí en la misma línea: mujeres bellísimas y terribles. Mujeres que son hermosas y peligrosas, a las que hay que disfrutar de lejos. Como el rompimiento de un glaciar, como una pantera cazando, como la explosión de una estrella.

-¿Me escuchaste?
Ronronea.

Tuerzo la cabeza como un perrito. En ningún momento deja de mirarme. Tiene los ojos como taladros.
Abre la boca. No dice nada. Algo sucede con sus labios. No es una sonrisa.
 
Se siente. Yo lo siento. Cualquier ser que mee de parado y se sensibilice con un tiro libre bien pateado lo sentiría. Es un descarrilamiento emocional que viene impreso genéticamente desde el fatídico momento en el que a Adán se le atragantó una uva cuando Eva le comentó lo bien que le quedaba el pelo así. Se llama Encanto. Y, en estas dimensiones, es invencible.
 
Articulo un torpe, un insuficiente, un arrastrado “sí” y me muevo de forma abisagrada, impersonal, sintiéndome muy lejos de allí.

Está vestida de la manera en la que siempre pensé a Helena, o a Hera: esa túnica que parece de leche viva, repartida sobre su improbable cuerpo de la manera más femeninamente adecuada, un brazalete y un broche de oro y algún otro adorno perdido entre pliegues de tela y tibieza de carnes, unas sandalias de cuero chatas, crudas, anudadas con tiras.

Pasa por mi lado fatalmente vertical, en un frufrú de elevadas piernas y seda aérea y olor a flores de naranjo y a oscuridad húmeda y peligrosa.
Mantengo los ojos en una nada alejada. Me avergüenza querer mirarla al pasar, me avergüenza no hacerlo.
Hay algo en ella que me disgusta y me incomoda. La sensación de no poder dejar de estar fascinado con su belleza agiganta esa sensación.
Para llevar ese momento de una mejor manera busco a mis conocidos en el grupo que rodea al maestro de ceremonias. Todos están borrados, como en la tapa de Around the Sun o como si me hubiera apretado los ojos mucho y muy fuerte, salvo un rostro (una parte de un rostro): unos ojos pequeños, severos, negros, bovinos, semicerrados y terribles que me miran por completo. Los veo como dos alfileres negras clavadas en un sinfín de arrugas en una cara casi de cuero amarronado. Quiero decirle que no me gusta todo esto, que hay que hacer algo. Hay una comprensión en esa mirada que no tiene nada que ver con lo racional y luego esos ojos se cierran lenta y seguramente y el tiempo empieza a fluir normalmente otra vez.

Hay música. No la distingo.

The best looking boys are taken.
The best looking girls are staying inside.
So Judy, where does that leave you?

Mi ropa es otra. Me siento mejor al respecto. Cuanto más me alejo de la remera de cuello redondo peor me siento.
El grupo rodea espaciadamente a la recién aparecida, viéndolo desde afuera y arriba (desde el pelado cielo) se ve la formación como una omega.

El anómalo Sean Connery se acerca con la más desagradable de las sonrisas y, sin tocarla en lo absoluto, manosea a Helena (no sé cómo llamarla, o lo sé pero su símbolo es demasiado evidente) de una forma que me asquea. Sigo sin entender sus palabras, pero sé que son horribles, chapoteadas y groseras, crapulosas e infectas. No puedo hacer nada, nadie puede (nadie debe) hacer nada. Ella mantiene la mirada limpia y alta y comienza  zumbar muy bajo. El maestro de ceremonias sigue gesticulando y con cada movimiento expone y embarra el sexo de Helena, lo contagia y lo pervierte.
Busco los ojos de toro que me calmaron antes. Los encuentro fríos y brillantes, con una serena furia entre varios rostros desconocidos. Me dan la tranquilidad que necesito, la contención de mi inquietud.

Helena sigue zumbando, tiene un tono profundo y perturbador. Sonríe, pero no hay alegría en su cara. Es belleza pura, pero es una belleza que no provoca calor. Me arde el pecho. Tiene un perfil delicioso.

Ahora comienzo a atenderlo. Es un caballo, o el ideal de un caballo. Ahora noto un duro olor a pasto recién cortado y a sudor caliente y animal. Veo los ojos desorbitados y fuertes y los ollares despidiendo aire caliente y mocos blancos. Lo veo aterrado, con esa máscara de locura que siempre noté en la mirada de los caballos, por apaciguados que estén. Helena zumba más profundo, más bajo, más mujer. El caballo parece remitir, respira más tranquilo, sus manos y pies permanecen los cuatro en el suelo blando y plano.
Helena lo rodea lentamente, lo canta, es negro como su cabello. Ambos, ahora, se miran a los ojos. No puedo dejar de verlos alternadamente, el poderoso cuello de uno, los delicados hombros de la otra, el pecho ancho y musculoso, el vientre plano y fino, las excelentes piernas firmes. Ambos hermosos, oscuros, perfectos, ambos inmortales.

El caballo nos mira
 
A nosotros, los espectadores, pero también a MÍ, el soñante.
 
como si nunca hubiéramos estado allí. Relincha bajo y suave, contenido sólo por el zumbido de Helena. Ella levanta los brazos. Tiene los pezones erectos, duros bajo el roce de la túnica. Zumba y mueve las manos. Un desordenado tumulto de piel negra y pelo negro y ¿plumas? negras raya y abulta los flancos del caballo.
En nada, bajo el inexistente y luminoso sol de esta cima, dos excesivas alas de plumas negras se alzan sobrenaturales y lógicas entre todos nosotros.

Busco a Tito. Sonríe, pero algo triste hay en su mirada. Milton descansa en el hueco de sus manos unidas, con una mirada muy similar. Con inquietud, con indignación, recorro las caras. No hay muchas diferencias. A medio camino entre el círculo de espectadores y el extraordinario par está el maestro de ceremonias sonriendo una sonrisa arrogante que parece hecha de moscas y gusanos.

Helena está abrazada al hirviente cuello del Pegaso besándolo en los oscuros belfos con una ternura que me incomoda. Lo mira directamente en los ojos y el caballo repliega las desacostumbradas alas. Ella me dirige una estéril mirada y luego se centra en la cara de toro y león del gigante de cuero marrón que está parado como una montaña entre la multitud. Él asiente casi sin mover la cabeza y ella monta sin ningún esfuerzo el gigantesco caballo, desnudas las nalgas sobre el sudor caliente del lomo.
Las alas producen un viento sobrenatural, fuertísimo. Sin embargo nadie (yo tampoco) se incomoda por ello. Helena no baja la mirada en ningún momento. Su cabello que no es ni largo ni corto le ondea en muchos tonos de negro acariciándole la espalda. Recién noto que ahora está desnuda.

El maestro de ceremonias se acomoda la galera y con una voz fuerte y burlona comienza a caminar de izquierda a derecha, hablando más palabras que no entiendo pero desprecio. Sonríe, sonríe mucho y enfermo. Se elevan uno, dos, tres aplausos. Hay un cuarto aplauso en no pocos lados del (ahora) círculo de espectadores. Luego se escucha un quinto y último y combativo aplauso en cinco, siete, diez puntos más. No quiero ver si Milton aplaude, no quiero ver cuántas veces. Aplaudo cinco veces, más como protesta quien no entiende que como opinión, con los ojos cerrados y calientes.
Cuando los abro ya no hay Pegaso. Cuando los abro el diablo de la galera y los volados está mirando fijamente a una mole de más de dos metros de alto.
El megalito de carne y músculos se desprende de la multitud como el bostezo de un gigante y avanza hacia el centro del círculo.

-¡A la mierda!- me dice Milton, que vuelve a ocupar mi hombro.

 pero yo sé que existe y que perdura,
 aunque no para mí. La terca tierra
 es mi castigo y la incestuosa guerra
 de Caínes y Abeles y su cría.
Y, sin embargo, es mucho haber amado,
 haber sido feliz, haber tocado
 el viviente Jardín, siquiera un día.

 
April, 2008

It's a magical world, Hobbes, ol' buddy

 
Know what's weird? Day by day, nothing seems to
change. But pretty soon, everything's different.
-Bill Watterson
 
No puedo escribir.
Hace más de un mes que lo único que puedo llevar al papel o al Word es una mierda desordenada e infecta.
Es horrible.
Y voy acumulando porciones de cosas escritas que desprecio por motivos diversos y verdaderos. Cosas que trato de cambiar permutando las palabras y los símbolos, sabiendo que no es eso lo que está mal.
Hace dos días me encontré por segunda vez con este strip:
Final Strip
Yo repasé varias (VARIAS) veces todas las tiras de Calvin y Hobbes, adoro a estos chicos, estoy enamorado de ellos (y de los deliciosos papás de Calvin, y de Susie Derkins, que es la novia de seis años que todo el mundo querría tener)
Susie Derkins
desde el momento en el que los descubrí allá por el ’87.
Lo limpio y bonito del dibujo, la franqueza bestial en el humor de Calvin y la reflexiva (y felina) visión de Hobbes me ataron desde un primer momento.
Siempre amé el ambiente de familia estándar, tal vez por nunca haber disfrutado de el y los viejos de Calvin me resultaban entrañables; lo mismo me ocurría con los paisajes nevados en los que Calvin y Hobbes hacían muñecos de nieve y tenían batallas de bolas de nieve y se hacían bolsa en trineo cada vez que el invierno caía sobre la tira.
Calvin Snowmen 
Volviendo al principio: a esa tira la ví sólo una vez porque es la última de las tiras de Watterson y cuando lo hice me sentí muy raro por dentro.
En ese momento no me importaba la integridad de Watterson, que se negó siempre a hacer merchandising (no conozco muchos con tantos huevos) de su producto (que podría haber vendido millones) y que cortó la serie a los diez años cuando pudo haberla exprimido durante diez más.
En ese momento sólo sentí tristeza. Me quedaba sin dos amigos y lo demás no importaba.
Calvin & Hobbes 3
Ahora cada vez que la leo no puedo hacer otra cosa que sonreir.
Es perfecta.
Es absoluta y delicadamente perfecta.
En este momento en el que la recupero me cayó de la manera en la que la vida nos tira esas casualidades que nos sorprenden. Que nos hablan en el oído.
Propone empezar de cero al terminar un camino de diez años (la tira se imprimió entre el ’85 y el ’95) y eso es el algo que no todo corazón puede hacer con limpieza.
No el mío ahora por completo y estoy tratando.
Es importante. Es bueno ver que alguien (un extraño) puede resolver el laberinto que uno tiene en el pecho con una sencillez tan elegante.

Y otra coincidencia, esta mientras escribía esto. El MySpace de R.E.M. colgó el video del nuevo corte (el segundo) de Accelerate:
REM - Hollowman
    
Ya voy a escribir (si recupero el entusiasmo) mucho sobre Accelerate, que es un disco al que considero único y superior. Pero agrego yo este video acá porque, casualidad, es el tema con el que más me colgué del CD en estas dos últimas semanas. Préstenle atención, disfrútenlo. Yo me siento sorprendido por la letra.
Gracias a todos los que se me acercaron de tantas maneras para mi cumple.
Voy a volver.
CalvinHobbesSnow
 
Semilla.
 
March, 2008

Ñus 18

 
If I have a bag of rocks to carry as I go
I just want to hold my head up high.
I don't care what I have to step over.
I'm prepared to look you in the eye.
Look me in the eye
and if you see familiarity
then celebrate the contradiction.
 
- Me cuesta horrores mantener este espacio. No sé si es mi máquina o lo poco amable que es el servicio y la interfaz de Spaces Live. Además de que este tiempo último estuve ausente de mi mismo y no escribí nada ni saqué la cantidad de fotos que acostumbro. No puedo ingresar a esta cuenta y cuando lo hago el tránsito es penoso y no puedo actualizarla de manera ágil. Incluso tuve que meter algunas fotos en un DVD y pasar por la casa de Pitu para ver si con su PC podía subirlas, cosa que sí sucedió. En este momento estoy en un locutorio, que es como comer tierra.
Además escribir me es cada vez más difícil. No sólo por el tiempo, no sólo por la cantidad de material que perdí la última vez, sino porque este tiempo es así. Es como el sprint final (ojalá así sea) de toda la cansada basura de los últimos cinco años. Antes de irme a Uruguay tomé ciertas decisiones que me resultaron muy difíciles, no sólo por tomarlas, sino por llevarlas a cabo y ahora creo que estoy intoxicado con todo eso.
 
¡Ah! Ya pasaron, pero la advertencia es siempre válida: CUIDADO CON LOS IDUS DE MARZO.
 
- ¡Voy a ser tío otra vez! Sabrina, mi hermana y la mujer más bella del mundo, está embarazada otra vez. Estuvo realmente mal hace unos meses y lo pasó bien jodido, pero ahora está todo como miel y manteca y estoy feliz. Ojalá sea una nena. Quiero una sobrina. Badly, so badly…
 
*ACTUALIZACIÓN DE ÚLTIMO MONENTO*
 
Voy a ser tío de una nena, si señor. Agustina nace para la segunda dde setiembre. Feliz como una cocatriz.
 
- I'm prepared to look you in the eye.
 
- Me compré una Nintendo DS. Es tan increíblemente bonita que la llevo a todos lados, no sólo para jugar, sino para mirarla también. Sé que hace meses que amenazo con comprarme una PSP (cosa que, seguro, va a suceder), pero luego de escarbarme un rato la cabeza llegué a la conclusión que la máquina ideal para el tiempo de juego que tengo y la experiencia de juego que quiero es esta. Y no me equivoqué ni un poquito. Esta máquina es más de lo que aparenta.
 
Nintendo DS 001
 
Nintendo DS 002
 
- Dominaria cumplió cuatro años. Todo un logro si tenemos en cuenta quiénes son sus dueños. Brindamos algunos (no llegué a organizar algo decente, pero la “próxima vez, He-Man… la próxima vez…” va a ser puro rock ‘n roll) de los íntimos y bellos en Krakovia. Cuando lo pienso (y lo hago) esto (este tiempo, todo lo que se tejió en este tiempo) siempre es más de los demás que propio. Siempre es de los chicos, de Elvis, de la gente que se equivoca y nos quiere tanto como para darnos una mano siempre. Las gracias, que siempre son sinceras, siempre son insuficientes. Tengo el mejor de los laburos y eso es por los demás. Este Sartre era un idiota.
 
4 años Domi 008 - Competencia de vertical, Tito cae
 
¡Ah! Jugamos competencia de vertical con Tito. Si, ¿ven? De eso hablaba antes.
 
- Bondi Thoughts:
 
* Bruce Lee es el último mito que este mundo que se está volviendo chico y conocido se permitió.
* Me gusta demasiado pokémon. Está mal, estoy bastante lejos de ser un niño, me separan eras geológicas de ese momento. Pero no puedo evitarlo. Y no quiero evitarlo tampoco.
 
- Dylan: cuando empezó el set me asusté. Creí que Bob estaba a punto de morir por la voz que tenía. Luego se recompuso (eso quiere decir que se parecía a Tom Waits). Y luego empecé una experiencia que disfruté muchísimo.
Naturalmente la voz del viejo Bob ya no tiene nada de lo que uno está acostumbrado a escuchar desde que nació. Muchas más cosas que el tiempo le han pasado por al lado, por debajo y por encima.
Pero entre el vértigo que da saberse delante de una leyenda, ver una banda de la puta madre como la que tiene (me encantó la primer guitarra y el baterista) y encontrarse con un set que incluye parte de la columna vertebral de toda la música que se hace hoy me di cuenta de que estaba en un instante irrepetible. Y lo disfruté como tal.
Lay, Lady, Lay, All Along the Watchtower, Just Like a Woman, Stuck Inside of Mobile with the Memphis Blues Again, Like a Rolling Stone… Mierda, si cerró con Blowin’ in the Wind y todo. Y, ¡por Dios! Tocó Masters of War, que es mi canción preferida de él.
 
Dylan
 
Antes Gieco tocó El Fantasma de Canterville con Charly y Santaolalla. Luego el mismo aire de la historia se instaló en el Amalfitani y lo podías notar en cada una de las múltiples y tan distintas caras que había en todo el campo y las plateas. La mirada de las veintipico de mil personas que había ahí, tan diversos en edad como en país de origen, cambió durante esas dos horas. Había otro clima. Un clima de respeto, de fascinación y de magia.
 
- Me tatué. Un fénix en el cuello, en el codo una estrella. Aún están haciendo cáscara. Me gustan. Hace muchísimo que no me hacía nada. Estos rituales de renacimiento generalmente me dieron resultado en otras oportunidades. Time will tell.
 
Tatoo 001
 
Tatoo 002
 
Quiero agradecerle muchísimo a Matías, pinchero artista, que me tuvo la paciencia necesaria y aún más y soportó mis muchas caras de dolor. Hizo un laburo bárbaro teniendo un lienzo de calidad reprochable. Un capo.
 
-Jugando:
 
*Uff… ahora que tengo al DS estoy probando de todo…
* Darkstalkers (PS2): adoro a los personajes. No puedo evitarlo. Capcom debería ser mi esposa. Y Felicia… ¡es tan linda! Estoy tratando de terminarlo en la dificultad máxima con todos. No voy a poder. No hay forma. No soy tan bueno como pienso.
 
Darkstalkers
 
* Puzzle Quest Challenge of the Warlords (PS2 y NDS): lo llevé del negocio a casa porque estaba muy bien rankeado en Gamespot. La propuesta era más que interesante: un Bejeweled con elementos de rol. Cuando lo empecé a jugar sentí que me habían vendido a Rambert. Ahora no puedo dejar de jugarlo.
Es profundo, rico, tiene tantas cosas para descubrir y aprovechar. Y, lo mejor, es TAN jodido en ciertos puntos que da gusto. Bronca también. Lo recomiendo muchísimo. Es genial. Incluso para jugadores no compulsivos. O especialmente para ellos.
 
Puzzle Quest
 
* Pokémon Diamond (NDS): Ya lo dije antes. No puedo resistirme a Pokémon. No puedo agregar mucho, pero tengo algo que decir: como RPG, Pokémon es excelente. Tengo un Infernape re-zarpado.
 
- Sé que a los sueños los acomodo en otro lado y de otra forma. Pero esto (teniendo en cuenta que nunca tuve sueños recurrentes) está siendo parte de mi vida normal.
 
The rain in Spain falls mainly on the plain.
There is joy and also pain
but the rain in Spain falls mainly on the plain.
 
Desde hace seis meses a esta parte soñé cuatro veces con Audrey Hepburn. La última vez en el bondi. Ella me preparaba el desayuno.

Audrey 01

Siempre pensé que era, probablemente, la mujer más linda de la historia.
Quienes me conocen desde hace tiempo lo saben y saben cuál es mi pensamiento sobre la belleza femenina en general.
 
Pretty-plain, loony-sane.
The ways of the world all will change
and all the ways remains the same
but if you're mad or only sane
the rain in Spain falls mainly on the plain.
 
De chiquito (chiquito, cinco, seis años) vi My Fair Lady tantas veces que ya era peligroso. Véanla, es genial.
Pero desde hace por lo menos diez años que no veo una peli de ella y no pensaba en nada que tuviera que ver con todo esto.
Eso, me preocupa.
Iba a agregar algo, pero ahora no sé qué.
Estoy preocupado, eso. Algo está pasando.
 
We walk in love but fly in chains.
And the planes in Spain falls mainly in the rain.
 
- En el local tenemos sables láser de Master Replicas
 
The Jedi & Sith Session 006 - A la mierda!

No tienen la idea de lo que es tener eso en las manos.
Hay algo que a uno le pasa cuando es chico y ve Star Wars. Algo que se pega al alma y se queda ahí durmiendo. Algo que tiene que ver con la épica, que tiene que ver con el arquetipo de héroe griego, que tiene que ver con uno rescatando princesas y luchando con el Enemigo.
Ese algo puede no manifestarse nunca, pero si lo hace… Oh, Boy! OH, BOY!
Bueno, eso te hacen estos sables en las manos. Te hacen sonreír como si tuvieras seis años, te hacen picar las manos y la imaginación.
Es hermoso.
¡Ah! Claro, hay que saber como usar este material y este impulso del espíritu para disfrutarlo. Si no miren el pobre resultado que se obtiene:
 
 
 
- Momo es una alegría diaria.
 
Íntimo & chinchíllico 017 (The Perfect Chinchilla Picture)
 
Adoro a este bicho.
 
- Milton volvió. Estuvimos hablando, pero es privado. Está enojada conmigo y mi presente. Igual nos juntamos a comer queso y tomar vino y jugar Winning Eleven. Está extremadamente linda, las vacaciones le hicieron muy bien. Su chico se quedó allá. No me dijo nada aún al respecto. Tampoco pregunté nada. Su laburo:
 
* Abrocharte el pantalón con un gancho va a ser una de las peores ideas de tu vida.
* Tirarás monedas en una fuente pidiendo un deseo sencillo. ¡Y servirá!
* No resistirás lo que empezaste.
* Te ganará una competencia de miradas una nena en el bondi.
* Creerás verlo en varios lados erróneos.
* No vas a hacer ese viaje. No te preocupes.
* Dirás ese nombre por la noche, muy fuerte, varias veces.
* Treparás a un palo de la luz.
* Irás aquí, irás allá, pero nunca te encontrarás al escaparte.
 
-Today’s Desktop:
 
Today's Desktop

- Theodore Sturgeon:
 
Algunas veces -siguió en el extraño idioma de ellas- se abre una puerta a un tramo de escaleras que descienden a un prolongado pasadizo y hay magia en todas partes adonde mirás. Y bajás y das vuelta y proseguís, hasta que hallás adónde conduce todo eso y es un lugar tan malo como puede serlo un lugar. Es tan malo, que no querés volver nunca. Es tan malo que no querés el corredor, ni los escalones. Es tan malo que jamás entrás otra vez por esa puerta. La cerrás, le echás llave y jamás volvés a acercarte a ella.
 
-Los riesgos de la sinergia
 
Hace poquito agarré de nuevo casi todo lo de Sturgeon que tengo (no es mucho, tampoco) y lo dejé en la mesita de luz. No estoy leyendo casi nada, shame on me. Pero quiero. Hay algo que me lo impide.
Sin embargo, en alguna de las mínimas incursiones a las recopilaciones de cuentos me encontré este párrafo y me pegó un uppercut en la jeta.
 
- Time? Everything passes, but nothing entirely goes away.
 
Help me when I fall to walk unafraid
I'll be clumsy instead.
Hold my love me or leave me high.
Walk unafraid
I'll be clumsy instead.
Hold my love me or leave me high.
March, 2008

Rapid Eye Movement

 
Yeah you cried and you cried
He’s alive he’s alive
Ah, you cried and you cried and you cried
And you realized your fantasies are
Dressed up in travesties
Enjoy yourself with no regrets

Everybody here comes from somewhere
If they would just as soon forget,
And disguise

Out of Time fue el segundo CD que compré con mi plata, después de Ten.

Los CDs hacía muy poco que se estaban distribuyendo acá y yo incluso carecía de reproductor.
 
Allá por 1991 MTV te hacía pulpa la cabeza, naturalmente, con Losing My Religion y era LA canción de la que uno no podía sustraerse.
 
Desde ese momento hasta hoy no hubo forma de mantenerme apartado de Mr. Stipe y su banda.
 
R.E.M. es una banda que tiene más de 25 años. Todos conocen sus temas. Los pasan en Aspen y en Kabul y los conoce mi vieja y un pibe de primaria.
 
Ahora: ¿Por qué siempre siento que el mundo le debe un favor a R.E.M.?
 
Siempre siento que fueron, que son (y aún no acaban, por eso me pongo a escribir esto) más grandes que Metallica, o que Coldplay, o que R.H.C.P., para dar tres ejemplos tan arbitrarios como heterogéneos.
 
Probablemente sea cálido cariño lo que me lleva a caminar ese pensamiento. Probablemente Reveal o New Adventures in Hi-Fi hayan pasado demasiado tiempo conmigo como para ser imparcial.
 
Tal vez no.
 
Nirvana fue la banda que me hizo dar cuenta de que la música me gustaba trascendiendo lo estrictamente musical. Pearl Jam es la banda de la que me enamoré de corazón y es la banda a la que vuelvo cuando tengo que lamerme las heridas o gritar mi alegría. Soundgarden , Alice in Chains, Radiohead, con todas pasé y paso aún mucho tiempo y sigo resonando en perfecta armonía con ellas, ajeno al tiempo que va gastando los ritmos y mi cara.
 
Pero si alguna vez tuve una compañera fiel, una que se mantuvo siempre en el camino y no me soltó nunca la mano, esa fue esta banda.
 
De ninguna otra banda (bueno, salvo Pearl Jam) conozco todas y cada una de las íntimas letras y siento muchas veces el eco de mi voz cuando escucho la áspera voz de Michael Stipe. Eso es lo que hace que uno ame a un artista, creo. Darse cuenta de que hay alguien con el talento y el valor de poner en palabras, en colores o en música esas cosas que uno tiene pecho adentro y no acierta a decir u ordenar.
 
La banda que hace las canciones más LINDAS del mundo.
Y eso, la mayor parte del tiempo, pasa desapercibido.
 
Si quieren invertir un poco de su laborioso y escaso tiempo en un experimento espiritual, bajen un par de discos de R.E.M. (New Adventures in Hi-Fi, Up, Reveal) y escúchenlos con las letras a su lado.
Acaso escuchen más de lo que estaban acostumbrados a escuchar.
 
Este video es de la canción que es el primer corte de su próximo disco. Ambos (video y canción) me hacen feliz.
 
 
  
 
 
 
Now there’s nothing dark and there’s nothing weird
Don’t be afraid I’ll hold you clear/near
From the séance where you first betrayed
An open heart on a darkened stage's celebration
Of your teenage station

Zen experience sweet delirious
Supernatural superserious
Inexperience sweet delirious
Supernatural superserious
Wow...
 
March, 2008

Ñus 17

 
Memory is the thing you forget with.
-Alexander Chase
 
Un resumen breve pero competente de mis vacaciones:

Estuve un poco más de una semana en La Paloma, Uruguay.

Ahí no existen cosas tales (ni siquiera como manifestación singular y fortuita) como:

- Semáforos.
- Policías.
- McDonald’s.

Esto, como cualquier persona de bien puede notar, deja entrever ciertas semejanzas con el Paraíso.
De la misma manera ahí encontré:

- Teros, un carancho (hacía años que no veía uno), colibríes y gaviotas rayando el cielo.
- Candombe.
- Una cantidad de escarabajos como para proveer a varias dinastías del antiguo Egipto.
- Un (mi sueño inmobiliario desde siempre) faro.
 
 Faro

- Patos en el mar. El mar es una masa bastante importante e imponente de agua que se la pasa franeleando con las playas.
- Uruguayos. Abundan, realmente. De múltiples formas, sexos y colores. Ninguno (y éste es un dato rigurosamente exacto) existe sin el termo y el mate. Es una relación simbiótica-parasitaria-bombillil que sorprende a cualquier turista no tan curtido en la orientalidad como un servidor.
- Chivito. Es decir: gastronomía local. Es un dato a tener en cuenta que el chivito canadiense es un plato que no tiene carne caprina y que es típicamente uruguayo. Engañoso, ¿no?
- Un puerto. Completo. Con barcos y gente del color de los porteros eléctricos viejos, con los ojos sitiados por arrugas y la sonrisa blanquísima que llevan y traen redes y se la pasan salando y congelando pescados.
- Algas verdes como radicheta y algas rojas como lechuga colorada en las playas.
- Perros playeros. La sal de la tierra, es imposible no verlos correr agua adentro y no ponerse contento.
 
Perrito

Varios (no todos) de estos ítems últimos ahondan la impresión de paraíso que marcaba antes.

La sensación de paraíso se interrumpió con el clima (tuve sólo un día de tímido sol) y con mi imposibilidad de comprender lo que la palabra descanso significa.
El hotel  era precioso a pesar de sus múltiples fallas.

Subiré fotos, que ahora estoy censurando, ya que son muchísimas, intrascendentes y redundantes. Voy a hacerlo en dos tandas, asumo.

Soy de los que extrañan. Extrañé mucho.
 
La Paloma

 
February, 2008

Ñus 16

 
Hope is a place somewhere between take off and landing.
-Oliver Dykes
 
Me voy.
Voy a estar en Uruguay un par largo de días.
 
Para amenizar esta ausencia les dejo algo de la peluda, constante, abrumadora, gris, alfombrada, hocicoinquieta, jodidamente tierna presencia de Momo.
 
Espero puedan sopotarlo.
 
More Momo's Moments (MOMOME) 05
More Momo's Moments (MOMOME) 02
Momo stares at infinity
Momo's Moments 4
Momo's Moments 6

Contactamos a la vuelta.

 

February, 2008

Ñus 15

 
I was wasted in the afternoon,
waiting on a train.
I woke up in pieces and Elisabeth had disappeared again.
I wish you were inside of me.
I hope that you're O.K.
I hope you're resting quietly.
I just wanted to say:
Goodnight Elisabeth.
 
We couldn't all be cowboys
so some of us are clowns.
Some of us are dancers on the midway,
we roam from town to town.

- Ciudad del Este queda en la Triple Frontera. Pertenece a Paraguay. Es tan horrible y tan fascinante como una fractura expuesta. Miles y miles de metros cúbicos de hedor a persona y a fritura se apilan enfermos bajo un calor tropicalmente inhumano. PlayStation 3 (U$ 730), chipá ($5) y viagra (no recuerdo el precio, me lo dieron en Reales) cohabitan en desagradable armonía con iPhones, miseria extrema y medias de nilón debajo de cientos (¿miles?) de toldos de tela descolorida y sucia. Hace un par de findes fui hasta allá con Eduardo. Mil y pico de kilómetros de ida y, mientras sea esclavo del espacio, lo mismo de vuelta. Del viaje puedo decir que si le extirpamos la monotonía visual de los primeros quinientos kilómetros es agradable. Hay paisajes encantadores que se tiñen en rojo verde y dorado y una cantidad de jungla como para hacer la fiesta de egresados del curso de King Kong y que sobre espacio para la banda.
Fui en viaje de negocios (nunca pensé que usaría una frase tan abyecta como esa). La tecnología allá es más barata pero no creo que justifique un viaje.
Si disfruté mucho de lo pequeño, lo inconveniente y lo agradable que tiene todo viaje: los pueblos en los que paramos, que son exactamente idénticos los unos a los otros, especialmente en el hecho de sentirse diferentes a los demás; lo agradable que es la gente y lo lindo que es el género humano cuando no le debés nada y sabe que sólo estás de paso y que mañana tu cara será olvido; los hoteles y las  múltiples incomodidades a las que te someten para darte confort; esa sensación de pequeñez que da el viajar mucho y por lugares diversos y la forma en la que el alma te obliga a que le prometas que vas a ver más el mundo y que vas a conocer más a la  gente y que vas a ser mejor tipo porque no cuesta nada y lo rápido que eso se archiva al sentarse delante de una compu y entrar de nuevo en el caparacho de la rutina.
Y lo grande, terrible, hermosa, madre, negra, enjoyada y untuosa que es la noche en el campo pampeano. Probablemente (junto al mar -al Mar-, o detrás de él) el espectáculo más grande y bello de este mundo. La sensación de estar siendo observado hasta los huesos por ese infinito monstruo hecho todo de ojos que se desparrama y te envuelve en todos y cada uno de los lados que abarca tu mirada es aterradoramente deliciosa.
 
- Me regalaron una chinchilla. Es un varoncito. Decidí llamarlo Momo. No puso objeciones a eso. Es tan lindo que no puedo escribir nada más.
La expresión awwww se puede aplicar a todas y cada una de sus actividades. Que de todas maneras, es una sola: ser hermoso. No hace otra cosa todo el día que no sea eso: ser absolutamente tierno y precioso. Parece diseñado genéticamente para hacerte sentir ternura.

Enter Chinchilla. Momo is here 19

Enter Chinchilla. Momo is here 09 (Luv is in the air)

Estoy extremadamente feliz con Momo.

- Some of us are dancers on the midway, we roam from town to town.
 
- Me enteré de que en estos días es San Valentín. De una manera muy poco agradable. Felicidades a todos.
 
- Bondi Thoughts:
 
* Sé que es una obviedad, pero nunca van a haber otros Beatles. Supongo que el futuro debe tener muy buenas cartas en la mano como para no haberse retirado de la mesa aún.
* Se viene la nueva peli del Dr. Jones. Necesito un tacho gigante en donde ir metiendo  emoción.
* Crónica es como era Federico Klem. No la tengan en menos, que cuando nos falte la vamos a llorar.
 
Crónica es lo más
 
Extraño mucho a Federico Klem.
* Hades es uno de los mejores personajes de Disney.
 
Hades
 
Esto me vino cerca de la estación San Andrés porque subió un tipo IGUAL a Hades. Hasta su pelo parecía de fuego frío.
* Aunque me haya costado un tiempo prudencial admitirlo estoy empezando a disfrutar algo de lo más inmediato (2006-2007) del comic de mutantes de Marvel.
 
X-Men Class of 2006 color
 
- Para Proyecto Cartele:
 
Para Proyecto Cartele

Por si no conocen el proyecto:
 
- El rock parece no querer alejarse. Tengo ya las entradas para Dylan y Ozzy. Este año, seguro, debe tener el pelo largo.
 
Entrada Dylan!
Entrada Ozzy!
 
-Jugando:
 
*Soul Calibur III
Sigo, no puedo dejarlo.
Sigo atentamente, también, la llegada del IV.
 
Soul Calibur 4 c
 
Kilik, Cassandra Alexandra, Seung Mina, Voldo… aún no puedo decidir cuál es el personaje que prefiero para luchar. Es un laburo jodido el decidirse, pero alguien tiene que hacerlo.
 
Soul Calibur 4 aSoul Calibur 4 b
 
* Final Fantasy Tactics
Clásico.
Lleva tiempo hacer lo que quiero hacer con el FFT.
 
Ramza
 
Este juego es imperecedero.
Y extremadamente bello y profundo.
 
* Magic
Aunque parezca mentira.

Playin' with Perry

Recuperé ciertas cosas que me eran ajenas últimamente y volví a barajar con placer. Sigo sin entender a la mayoría de los jugadores de acá. Ciertas cosas nunca cambian.

- Estamos yendo a Krakovia (Korova) los miércoles, queda inmediato al local, es un descubrimiento marca Horacio. Tomar una cerveza sin que medie tiempo entre este acto y el de terminar con un día de trabajo es un placer superior. Siempre que me desplomo en las sillas me acuerdo de The Shawshank Redemption.

- Abrumador pensamiento: ¿y si el SF IV no me gusta?
 
Street Fighter

Estuve viendo algo del gameplay, afortunadamente en alta definición. Hay que ver que tan ágil es el entorno y que tan bien responde el control a lo que uno quiere hacer. Uno de los pilares de cualquier juego de pelea.
 
Street Fighter IV b
 
- Estoy leyendo por tercera vez Planetary, de Warren Ellis.
 
Planetary 1Planetary 2

Me encanta este título.
Como pasa con muchos de los personajes de Ellis, Elijah Snow tiene una gravedad absoluta en el comic y comienza a tenerla en tu vida mientras te permitís esos momentos de magia al abordar una obra tan bien urdida como Planetary.
Por favor, léanlo.
Yo estoy repasando todo lo de Mr. Ellis en estas últimas semanas.
 
- Además de Momo hay nuevos integrantes en el staff de mi cotidianidad.
 
New pelush!
 
- Mary Jane Watson Parker explota. Mal. Muy mal.

Mary Jane Watson Parker explota

- Milton sube a Colombia estas semanas. Insiste en que en marzo está de vuelta, pero no termino de creerle. El periodismo futuro nunca tuvo tan esclarecida corresponsal:

*Te sentirás defraudado por el tamaño y el sabor de esos alfajores tan baratos.
*Perderás las pilas recargables. Putearás mucho.
*Insistirás en el olvido.
*Te sorprenderá ver tanta gente.
*La dejarás ir. Será como abandonarse al agua. Como someterse al sueño.
*Jugarás a la escondida. Si. Con chicos, si.
*Esas tetas serán justo como se ven con la remera puesta.
*Cambiarás las cortinas. Mirá vos.
*Y en el fin de la noche una mujer te dirá, hablando de la herida de un amor: “Diego, hacete amigo, hacete amigo del dolor.”
 
- Hicimos el release de la última expansión de Pokémon en el local.
 
Release Pokémon
 
Los pibes son una de las mejores defensas seguras contra la nada.
Gracias.
 
-Today’s Desktop:
 
Today's Desktop
 
- The Bird of Time has but a little way // To flutter — and Lo! the Bird is on the Wing.
 
I hope that everybody can find a little flame.
Me, I say my prayers, then I just light myself on fire
and I walk out on the wire once again
and I say:
Goodnight Elisabeth.

February, 2008

Milton LIV

 
So long ago
Was it in a dream, was it just a dream?
I know, yes I know
Seemed so very real, it seemed so real to me
 
Estoy tratando de ordenar lo que no perdí.
 
The oldest and strongest emotion of mankind is fear, and the oldest and strongest kind of fear is fear of the unknown.
H.P. Lovecraft - Supernatural Horror in Literature

Estamos
 
Somos tres, no conozco a mis acompañantes.

en un auto que huele a cuero lustrado y a casa de gente muy mayor y en el que todo se siente un par de grados centígrados más frío de lo que parece. Yo estoy sentado en el asiento de atrás. Del lado del acompañante.
En la radio (una de esas radios antiguas con un visor gigante de números blancos y gruesos atravesado por una línea roja muy fina y teclas grandes y de un color marfil indefinido como dientes enfermos) se escucha (lo más acertado sería decir que gotea) una canción que quiere convencerme de que es de Miles Davis, pero yo sé que no es así.

Tendría que recordarla, había algo de insecto o de araña en esa canción, en el fondo, en la parte de atrás de mi cerebro… no sé cómo explicarlo.
Yo lo entiendo muy bien. Tengo esa sensación a veces en lo alto de la noche cuando no puedo dormir y el silencio es agresivo.
 
En un momento tan inoportuno como cualquiera, en un lugar tan inoportuno como todos los demás de ese viaje en el que voy hiriendo la noche con dos desconocidos el auto frena

Se para absolutamente es lo que quiero decir. De plano. Sin chirriar de ruedas ni inercia.

y uno de mis compañeros (el sustantivo excede lo que siento por mucho), el que está sentado detrás del conductor, a mi lado,  se baja y se interna en la aterrada nada oscura que es ahora la ruta por la que nos movíamos. Se acomoda el abrigo y va desdibujándose mientras se aleja. La radio insiste en la canción que suena a jazz pero significa insectos haciendo cosas horribles. Escucho pasos que se acercan y la puerta de atrás del lado del conductor que se abre.
Subo yo. Me siento a mi lado.

Tengo un miedo desaforado. El tipo de miedo que se sale de cauce y anega la mente.

El coche se pone en marcha y acelera en la anormal densidad de la oscuridad de la noche.
Despierto.

Plaza pelada.
Sólo árboles secos.
Aún se animan a jugar
unos niños viejos.
Los Visitantes  - Gris Atardecer

“¿No querés divertirte?”
“¿No querés divertirte?” Grita, escupe, canta, aúlla, golpea la figura de una nena desde una descolorida hamaca de plaza, plana la madera al final de un montón de eslabones oxidados.

La plaza es la Martín Rodríguez, de Pareja y Helguera. Yani murió hace 20 años ya.

Flores de amarillo intenso y despiadado rojo le rompen los aún no formados pechos y se desparraman por su falda y caen, hacia delante y hacia atrás, con cada balanceo de la hamaca, con cada aullido de su risa enferma.
Despierto.

"She was a remarkable woman."
"All women are remarkable."
Orpheus and Andros – Sandman #41

Juego al ajedrez con vos. Como antes.
Estamos solos, los dos y un reloj de sol, en una terraza teñida de blanco y de oro. Ese tipo de terraza que uno asocia con el mediterráneo: construcción blanca de paredes bajas bajo un sol que hace todo más blanco aún.
Los trebejos zumban canciones y el viento huele a vainilla y a saliva dulce.
Quiero cogerte.
 
¿?
Recuerdo que quería cogerte.
¡!
En el sueño.
 
Tengo el vientre ardiendo y los alfiles se mueven solos y zumban. Todas las piezas lo hacen y ese movimiento y ese sonido es de alguna manera el amor y es el sexo.
Cuando levanto la vista del tablero no hay nadie. Queda un serio olor a vainilla y al desodorante que usabas hace años.
Despierto.

A successful tool is one that was used to do something undreamed of by its author.
-S.C. Johnson

Tengo la cabeza dentro de una jaula.
La llave, lo sé, está en un pájaro.
Subo corriendo una escalera de piedra y de mármol que se enrosca sobre un árbol enorme y del color del bronce recién lustrado.
Subo por la escalera saltando los escalones de a dos y de a tres, estirando los brazos y sacudiendo la jaula con cada movimiento.
Subo esa escalera gigante y le pido al primer pájaro
 
No hablo en ningún momento, no hubo sonidos hasta el momento en el sueño.
 
que veo que me dé la llave.
El pájaro trina

Ese sonido entre tanto silencio es como una mancha de sangre en el guardapolvo de un chico.

y la jaula se abre.
Despierto.
 
She’ll look at you and smile
and her eyes will say
she’s got a secret garden
where everything you want,
where everything you need
will always stay
a million miles away.
Bruce Springsteen - Secret Garden
 
Hay algo en la bañadera.
Me acerco para ver qué es y ahí ella se levanta.
Desnuda, tiene la cara inolvidable; el pelo corto, con mil colores distintos.
Levanta el brazo izquierdo. Está empuñando un arma. Me apunta. Es un arma extraña: tiene forma de pistola, pero tiene injertado un cargador de revólver. Gatilla. Del cañón sale un haz de luz que me traspasa de lado a lado.
No hay dolor. No hay lesión de ningún tipo. La luz pasa a través de mí, y nada más.
Ella me sonríe.
Despierto.
 
Our love is like water
pinned down and abused for being strange.
Our love is no other
than me alone for me all day.

Live - All Over You
 
Todo es agua.
Me doy cuenta de que en una situación así no sirve llorar y eso me enoja.
Veo el agua.
Siento el agua.
Mi novio ríe y baila girando desnudo

Noto que le faltan los tatuajes.

y eso me enoja.
No puedo verme, pero puedo ver el agua. Eso… me enoja.
No escucho nada y eso me enoja.
Despierto.
 
Extrañamente desperté de muy buen humor.
Esa mañana Cristian me llamó cuando estaba desayunando. Recuerdo, incluso ahora, ese clima de irrealidad que me envolvía cuando él me dijo “Soñé con vos ayer. Algo extrañísimo”. Recuerdo el ruido del agua llenando la mochila del inodoro (recién había tirado la cadena). Ese momento mínimo de atemorizada magia mientras esperaba que me contara. Igual me dijo que soñó que le regalaba una camioneta.

Me, I'll take her laughter and her tears
and make them all my souvenirs.
Elvis Costello - She
 
Es todo pasto y lomas. El terreno es tan alomado que parece que corro por las nalgas de un gigante. Un gigante con el culo de pasto, claro.
Corro sin ninguna elegancia, como corren los que tienen ganas de correr. Tiro las piernas adelante y dejo que el resto del cuerpo las siga.
Soy la imagen que tengo hoy de la persona que era cuando tenía once años. El pelo corto, la cara redonda, los ojos grandes y las pestañas inmensas. Una sonrisa boba me ocupa gran parte de la cara.
Adelante hay un árbol. Lo asocio sin pensarlo mucho con el árbol bajo el cual Alicia se durmió.
Paso bajo el árbol, salto y le arranco varias hojas verdes y sanas.
Unos cuantos saltos más adelante me encuentro con mi hermana. Está acostada en el suelo, la panza contra el pasto, una nena de nueve años con un vestido blanco y rojo y con un tarrito de vidrio de yogur La Vascongada y una cuchara grande de mango rojo.
Está leyendo uno de los cuadernos Gloria en los que le dibujaba cuando era chico historietas en las que los protagonistas eran nuestras mascotas (muchos cobayos y hámsteres y conejos que eran nuestra compañía en las tardes vacías) disfrazadas de superhéroes.
Me freno y me miro las zapatillas: unas azules y blancas, de marca indefinida, con dos abrojos y las puntas comidas por pegarle a la pelota. Sabri me mira y se ríe. Me grita, como siempre, que tengo cara de tortuga.
Despierto.

Me rasco el traste y voy a la cocina. En calzones con un brazo apoyado en la puerta abierta de la heladera apuro media botella de agua blanda y fría y miro sin ver el saché de yogur para beber que descansa junto a la botellita de limón y las latitas de cerveza.
Hace años que no veo yogur en tarrito de vidrio. Yogur de frutilla de color blanco marca La Vascongada.

Algunas veces la cortina que nos separa del llanto tiene el grosor de un pensamiento y es translúcida como un alma. Lloro. No estoy triste, ni mucho menos. Lloro porque el llanto está ahí. Porque son las tres de la mañana de un día menos y porque algunas cosas simplemente suceden y (afortunadamente) la razón (las razones) no es garantía de nada en esos momentos.
Me acuesto.
 
Todo es diferente pero el sueño
 
Lo sé.
 
es el mismo.
Soy un conejo blanco que corre entre la nieve. Sabri ya es grande y está vestida de rojo y verde, muy abrigada, en un banco de mármol perdido entre tanta nieve blanca. Tiene anteojos cuadrados y un gorro de lana. Me subo a sus botas y me limpio la cara con las manos.
Ella sonríe y lee en voz alta un libro de tapas gruesas y verdes. No entiendo ni una palabra.
Despierto.
 
Man is a small thing, and the night is very large and full of wonders.
Lord Dunsany - The Laughter of the Gods

Me despertaba.
Y lo hice.
 
Antes...
¿En el sueño anterior?
En algún sueño anterior, tonto.

Era una maga grande
 
Por grande quiere decir adulta, Luna tiene cuatro años.
 
de pelo negro y ojos enormes y redondos.
Convertía a los animales en personas y a las personas en cartas y me daban un premio.

¿Quiénes?
¡Los animales, tonto!

Y cantamos para la tele.
Despierto.

Dream, dream away
Magic in the air, was magic in the air?
I believe, yes I believe
More I cannot say, what more can I say?
 
Gracias.
 
February, 2008

Ñus 14

“'Tis but a scratch'
'A scratch?! Your arm's off!'
'No, it isn't.'”
Monty Python and the Holy Grail
 
Mi máquina, súbitamente, decidió que la vida valía poco y se dedicó al personal negocio del suicidio.
Estuve alrededor de diez días sin PC. Me avergüenza horrores decir que pensé que sin ella no podía ser una persona completa.
Perdí una buena cantidad de datos en esta vuelta. Muchos, incluso, no eran míos.
 
Esto es rápido: en cuanto pueda me pongo al día con este lugar. Ahora no es tiempo de eso. Si logro salvar lo escrito aparecerá y si no, bueno... no.
 
Subo fotos de este tiempo último, filtré montones porque si no eran tantas que aburrían.
 
Estuve, también, ausente por un viaje. Apenas me saque el negocio de encima algo algo más largo y preciso con las Ñus.
 
Abrazo gigante y gracias a los reaparecidos.
January, 2008

Ñus 13

 
Es varen dir:
«Cal guanyar temps als somnis,
cal anar molt més enllà de les paraules.
Ser tal com som
de soca-rel.
Cremar les naus,
navegar a pèl
a cavall de la cresta de l'onada.
Amor valent per tu,
per guanyar terreny a la vida
i contemplar-la
compartint-la.
Fins que cal dir-se adéu.
L'un dins l'altre
i cadascú al seu lloc.
Pensar en veu alta
i tastar-ho tot.»
 
- Ya se aleja Nochebuena, ya se aleja Navidad, estuvo haciendo un calor bochornoso, en los límites de lo inhumano si le sumamos la humedad. Tuve unas fiestas muy tranquilas y eso fue fantástico. Mi vieja hizo una ensalada rusa con cara (hay fotos dando vueltas) a la que en un último momento le agregó una boina hecha de morrón y quedó igual al Che. Su intención era hacer a Papá Noel. Acá en el barrio no quedó nadie y salir a caminar por la calle un primero de enero por la madrugada y que el horizonte esté ausente de borrachos, de perros con miedo y de niñajos con petardos fue una experiencia gratísima.
 
- Claudio me pasó el audio de consola del recital de Cornell en el Personal. Estoy sincera y profundamente agradecido. Lo estuve escuchando con atención un par de veces ya y sigo asombrándome por el set que tuve la fortuna de disfrutar ese día. Además viene con varias y exquisitas fotos en excelente resolución del escenario de ese día. Para muestra hace falta un botón, dicen. Yo no comparto el dicho, pero sí los botones:
 
Cornell 21
 
Cornell 23
 
¡Gracias otra vez Claudio!
 
- L'un dins l'altre i cadascú al seu lloc.
 
- Estoy escuchando más tango del que acostumbraba. Mucho mucho.
 
- Conseguí Immagine in Cornice. Estoy extremadamente contento con esto.
Es una belleza y no sólo por Pearl Jam.
No es simplemente un concierto. Es un documental. Es una película. La forma en la que está filmado, la calidad de la imagen, la del sonido, todas las cosas que exceden las canciones elegidas son deliberadamente excelentes. Me emociona cada vez que lo veo. Incluso hay un viejito tano hablando que me encanta. Un acierto verdadero.
 
Immagine in Cornice
 
- Bondi Thoughts:
 
* Tengo que aprender a jugar Monopoly realmente bien. Es una vergüenza no hacerlo.
* Lupin es uno de los mejores animes que se hicieron jamás. Me atrevo a decir que está entre los primeros cinco. Todos sus personajes son sólidos, bien definidos… Fujiko es un amor, además.
 
Lupin III
 
* La falta de simetría me vuelve loco. Me intranquiliza. No me deja ser feliz y me anega el pensamiento cuando la distingo. En casi cualquier cosa. Esta enfermedad debe tener algún nombre.
* Aquel que no piense en guerreras pelirrojas con armaduras mínimas que se mude de mi barrio.
 
Warrior
 
- ¡El perro que mueve katamaris!
 
El perro Katamari
 
- Comencé (en realidad me comenzaron) a comprar otra vez los libros de Discworld que perdí entre las nieblas de tanto tiempo pasado y tantas relaciones quebradas. Era hora de que me reencontrara con Equipaje y Cohen el Bárbaro y toda esa adorable y odiosa gente de la Universidad Invisible.
 
Pratchett
 
-¡Leo va a ser papá otra vez!
Fuimos a brindar con Tito, Ceci, Lucho y, bueno, él.
Lamentablemente no tenía la cámara.
Un abrazo gigante, amigo.
Poca gente con el corazón tan grande hay dando vueltas.
 
-Jugando:
 
* Suikoden III
Es genial.
No estaba seguro de agregar otra cosa a lo que escribí, ya que abarca absolutamente el tópico.
Pero igual voy a hacerlo.
Suikoden es una franquicia de RPGs que tiene una de las historias más ricas de toda la industria. Ya van por la quinta entrega de una historia que habla de un mismo mundo y lleva más de quinientos años de narración cronológica.
Es un mundo de rol muy particular y los juegos tienen cosas que otros no contemplan, como el hecho de jugar con cientos de personajes, tener tu propio castillo, pelear batallas de decenas de personajes contra otros tantos y disfrutar (si los vas jugando todos) de la historia coherente, brava, retorcida y acertada de todo un mundo. Conociendo a sus héroes, sus guerras, sus villanos y sus lugares. Todo alrededor de las veintisiete runas verdaderas.
La recomendación es que los jueguen desde el I (PSO) si tienen la oportunidad. Todos los savegames del final se importan desde el juego posterior.
Y no quiero olvidar: Chris es un personaje entrañable. Y Lucía, la mamá de Hugo, es muy bonita, una mamá adorable. Y tiene dos *NINJAS*. Si tienen la oportunidad de agarrar el manga de esta tercera parte, léanlo.
 
Suikoden III b
 
Suikoden III cSuikoden III d
 
Además, hay un pueblo de patos. Eso es *BONUS*.
 
Suikoden III a
 
* Soul Calibur III
Lo agarré de nuevo porque se viene el 4. Se va a llamar así, parece que los pibes de Namco dejaron la notación en números romanos.
(Corrijo: siguen igual. Me alcanzaron un DVD con trailers varios y es Soul Calibur IV. My Mistake)
Hasta ahora no me había desesperado por una PS3. En serio. Y eso que Gonza tiene una amarrada a un TV de alta definición y ahí jugué Ratchet & Clank ToD y Resistance FoM y DiRT y Ninja Gaiden Sigma y Heavenly Sword… pero ¿vieron el tráiler? Miren los gráficos de esta antinatural fuente de baba:
 
Soul Calibur 4 a
Soul Calibur 4 b
Soul Calibur 4 c
 
Y, bueno, tengo que decirlo... en el 4 va a estar Darth Vader.
 
Soul Calibur 4 d
Soul Calibur 4 e

No quiero seguir. Voy a llorar y vuelvo.
 
* Demon Castle/Vampire Killer Dracula X : The Rondo of Blood
Asombroso y PERFECTO emulador de la máquina de Konami del ‘94.
Una verdadera belleza para el que es jugador de alma.
Lo juego con una sonrisa. ¡Y es severamente jodido!
 
Rondo of Blood b
 
*Spider-Man Friend or Foe
Me lo traje del local porque me dijeron que no andaba.
Andaba.
Lo terminé en un ratito.
Es… competente si hay que pasar el rato. Nada más. Ofrece, sí, a Iron Fist y a Black Cat en el rooster, cosa que le da cierto color.

Spider-Man Friend or Foe b

 

- ¡Ya llega el cuarto!

Street Fighter Street Jam

- Vi I am Legend. Está bien. Tiene zombies (o vampiros, según se vea) y eso le concede 3 puntos más a la clasificación personal. Will Smith antes me caía como el culo. Ahora no sólo me gusta, sino que además me convence. Su laburo en esta película muy menor es muy bueno. Suma puntos para el concurso El Próximo Samuel L. Jackson que aún sigue vacante.
 
- Broken Hearts are for Assholes dice Zappa. Piensen en eso.
 
- Milton vuelve en marzo. Creo (CREO) que trae a su chico. Sigue tuteándose con el Destino y compartiendo sus diálogos con Él.
 
*¿Aprenderás?
*No conseguirás faso. Todos los veranos lo mismo.
*Comprarás berro.
*Recuperarás una música. Recordarás una voz. Dolerá y no harás nada.
*Sonreirás sola tomando sol. Sentirás como las hormiguitas te caminan por los pies. Felicidades.
*Callarás. La nobleza duele, loco.
*Bailarás en bolas. Y no estarás solo.
*Atenderás. Será equivocado. Hablarás veinte minutos. Lo disfrutarás.
*Ella vendrá y sus labios de rouge dirán algas. Algas y viento del mar.
 
- Una imagen puede provocar muchas cosas. Me gustaría poder saber decir, con cualquier medio. Odio mi incompetencia en la comunicación.
 
Homenaje Black Pearl Jam M
 
Gracias. Gracias.
 
-Today’s Desktop:
 
Today's Desktop
 
- Borges:
 
No habrá nunca una puerta. Estás adentro
Y el alcázar abarca el universo
Y no tiene ni anverso ni reverso
Ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
Que tercamente se bifurca en otro,
Que tercamente se bifurca en otro,
Tendrá fin. Es de hierro tu destino
Como tu juez. No aguardes la embestida
Del toro que es un hombre y cuya extraña
Forma plural da horror a la maraña
De interminable piedra entretejida.
No existe. Nada esperes. Ni siquiera
En el negro crepúsculo la fiera.
Este poema (además de asaltarme hoy: domingo, tarde, esa absurda angustia que nunca tiene nombre ni razón) me parece delicioso y perfecto. Y perfecto es una palabra enorme en el arte.
Lo tenía en la cabeza (esas cosas que la memoria trae a las playas de la mente sin razón aparente y las dejá ahí varadas para que nos maravillemos o suframos) y lo busqué en la red para reproducirlo con fidelidad -no confío tanto en mi memoria y no tenía ganas de buscar en el libro y tipear- y me dí cuenta de que en la gran mayoría de los sitios está mal reproducido.
Asombroso.
Sitios que se dedican a poesía, además. Una aberración.
O sea: el sexto y séptimo versos son iguales. Y deben serlo. He ahí una de las pequeñas grandes maravillas del poema. El señalar lo monótono y cuasi-infinito del laberinto con ese recurso que juzgo único.
En muchos de los sitios que visité, salvo en dos, el séptimo (o el sexto, es lo mismo) verso había sido extirpado con una ignorancia que a mí me indigna.
Posta, estoy enojado. ¿No se dan cuenta que la rima sin ese verso se quiebra?
Internet es una herramienta que no tiene igual. Pero sin un poco de algo para poder usarla es errónea, es imprecisa, es peligrosa. Por eso tomo con pinzas las pinzas con las que tomo todo aquello que proviene de Wikipedia.
 
- Time is but the space between our memories.
 
Fins a la fi
cal guanyar temps als somnis.
Cal anar molt més enllà de les paraules,
ser tal com som i dir-se adéu
si el cada dia ha fet lo seu
i ens ha canviat les coses i a nosaltres.
Amor valent per tu,
per guanyar terreny a la vida
i esgotar-la
i «exprimir-la».
Fins que cal dir-se adéu.

 

January, 2008

Milton LIII

 
You will fall asleep with ants in your pants.
Judy, you're just trying to find and keep the dream of horses.
And the song she wrote was Judy and the Dream of Horses.
Dream of Horses.
You dream of horses.
 
Hace alrededor de un mes tuve el que, de los que recuerde, considero uno de los mejores de mis sueños.
Y uno muy largo. Muy empecinadamente largo.
Lo apunté con estúpida y legañosa felicidad en madrugadores calzones, con un lápiz negro en las tres últimas páginas (con gran cantidad de blanco) del libro que estaba leyendo la noche anterior.
Voy a partirlo en dos o, quizá, tres partes, ya que no termino nunca de encontrar la forma de reproducir el sentimiento de épica y de vergüenza que me embargaban en el vertiginoso tránsito de ese sueño.
Incluso ahora, al releer lo poco que escribí caigo en que es muy, muy pobre comparado con lo que sentí esa mañana.

 -Esta peli ya la ví.
Tito, como a través de un balde (cosa que es casi verdad, ya que tiene un yelmo de cruzado puesto), me dice eso sin ninguna inflexión en la voz.
Yo asiento sin sorpresa y sin mirarlo, mientras siento a Milton sobre el hombro derecho, donde suele viajar, una presión mínima de uñas y calor.
Ella y yo estamos mirando al absoluto envoltorio azul del cielo. Yo con cierta sensación de pérdida, ella con esa mirada romántica que sólo la completa esfera negra de los ojos animales -esa noche mojada- puede producir.
El cielo parece estar mucho más cerca.  Parece ser mucho más cielo. El aire es frío y cuesta respirarlo, de puro limpio.

Imaginen un rascacielos cilíndrico y altísimo, más que cualquier cosa que hayan visto. Alto como una montaña, flaco como las patas de una jirafa.
Ahora imaginen que está todo cubierto de pasto y salpicado de arbustos, tanto la parte superior (que es un círculo perfecto y plano) como sus flacos. Un pasto ancho y fuerte, de no más de cinco centímetros de largo, uniforme, eterno en lo verde.

Estamos en la cima de una montaña rarísima, alfombrada en pasto y asaltada de matas y arbustos, geométricamente intachable en su cilindridez.

Tito se mueve con elegancia inusual para alguien que viste un yelmo de cruzado (como creo haber dicho), una cota de mallas, jean azul y zapatillas adidas negras. La caladura en cruz del yelmo le descubre, apenas, unos sorprendidos ojos de niño y un emocionado temblor de las aletas de la nariz. Camina hacia el centro de esta altísima redondez.
Milton, desnuda y deslumbrante de espinas, como es su puercoespinesca costumbre, me hace una señal con su mínima nariz para que lo siga. Me pongo en marcha.

En ese momento veo la escena desde arriba-afuera. Tengo un aburridísimo traje de negrura total que se solidariza en color y estilo con un abrigo que besa el pasto. Parezco el Neo del subdesarrollo.

Tito nos guía hasta un grupo que contiene alrededor de veinte personas más.
 
Ahora cosas que sé y que no me son explicadas, que vienen implícitas en el sueño: el lugar es importante, es una cima aislada en la que se desarrolla una especie de competencia entre la mayoría de estos individuos (no todos son antropomórficos) que vemos. No se gana, no se pierde, pero en esta reunión se juega algo que es más importante que ganar o perder, que tiene que ver con uno mismo y, de alguna manera, con la forma en la que el universo va a juzgarte mientras lo camines. Compromete a tu futuro y a los tuyos.
La necesidad de éxito que siento, con un peso físico, me atenaza con dedos espesos y enfermos la garganta. Me hace sentir el estómago oleoso y pesado de ansiedad y temor.

-Esta película ya la ví-, dice Tito sacándose el yelmo y señalando una reunión semicircular a unos treinta metros delante de nosotros, de la que se desprenden secos y espaciados aplausos.

Cuando llegamos vemos a un hombre alto, tan alto y flaco, que provoca vértigo de sólo mirarlo, de barba dorada y ojos de miel. Se eleva posando cada uno de sus enormes y angostos pies sobre sendas águilas gigantes y rosadas, más hechas de seda que de plumas, de picos desgarrados y fieros.
Yo miro con asombro. Milton y Tito no demuestran nada. Es más, incluso parecen decepcionados. Me siento mal, no sé porqué.
El gigante raquítico va escalando el aire demasiado claro del día. No se ve al sol en ningún lado, no hay sombras. Como si se hubieran robado al sol y la luz simplemente estuviera allí, cubriendo todos los rincones y proviniendo de ninguno.

Una figura seriamente masculina se abre paso entre la gente con aplomo y sin molestarse en pedir permiso. Viene hablando en voz alta y clara, en una voz hermosa. Viene agitando las manos con movimientos precisos y teatrales y diciendo palabras que no puedo comprender, por más claras que me ataquen las orejas. Tito parece entender, ya que sonríe y aplaude dos veces, como también hacen Milton y varios de los otros (la mayoría). Luego se escuchan dos o tres personas más que aplauden otra vez y, en la punta más lejana a donde estamos nosotros, se escucha y cuarto y último aplauso.
El hombre se acomoda un sombrero de copa, de intenso bordó, sonríe como una princesa y comienza a gesticular y hablar otra vez. La gente lo sigue con una atención que me incomoda.
Tiene rasgos francos y fuertes, innumerables arrugas le decoran la frente y los ojos cada vez que sonríe y vuelve a acomodarse el sombrero. Está vestido con un saco rojo y pantalones blancos y ajustados, pesadas botas negras de múltiples hebillas de plata y una camisa amarilla con muchos volados que le asoma por el pecho y las mangas del saco.

Se parece peligrosamente, asombrosamente, incesantemente, a Sean Connery.

El hombre de alambre que camina sobre águilas ya desapareció de mi vista (y creo que fui el único de los que allí estamos que le prestó atención una vez que ganó el aire) cuando Mr. Connery vuelve a herir el aire con gestos de mano deliberadamente efectivos y a sacudir el silencio con su voz de maestro de ceremonias. Está señalando hacia donde estoy yo y el resto de la gente comienza a mirar en mi dirección.

Cuando la incomodidad y el temor comienzan a solidificarse busco apoyo en Milton. Ella ya no está (no supe cuando abandonó mi hombro) y a Tito lo distingo a unos veinte metros más adelante, en otra parte de la medialuna de espectadores, también mirando hacia donde estoy. Por suerte no llego a (no tengo tiempo de) cometer un error, una voz desde detrás de mí mata al mundo y se devora toda mi atención.

La voz se me clava como mil alfileres al rojo en el medio de la mente. Y que voz. Si el chocolate y el vientre de los tigres al sol hablaran, tendrían esa voz. Una voz untuosa y caliente, una voz segura y de eses y enes y emes profundas y carnosas. Una voz con la que uno se sacaría fotos para mostrárselas a sus amigos. Si las voces pudieran tocarse, me encantaría sentirle las tetas a esa voz.

-Estás en el medio-, me dice y es como si el sol se fuera a vivir a mi cráneo y prendiera la calefacción.
 
The best looking boys are taken.
The best looking girls are staying inside.
So Judy, where does that leave you?
Walking the street from morning to night
with a star upon your shoulder lighting up the path that you walk.
With a parrot on your shoulder, saying everything when you talk.
If you're ever feeling blue
then write another song about your dream of horses.
Write a song about your dream of horses.
 
December, 2007

Ñus 12

 
A long December and there's reason to believe
maybe this year will be better than the last.
I can't remember the last thing that you said as you were leavin',
now the days go by so fast.
And it's one more day up in the canyons,
and it's one more night in Hollywood.
If you think that I could be forgiven... I wish you would.
The smell of hospitals in winter
and the feeling that it's all a lot of oysters, but no pearls.
All at once you look across a crowded room
to see the way that light attaches to a girl.
 
- Diciembre MATA.
Si bien han ocurrido hechos de forma abundante y agradable, no sé como resumirlos y, luego, me da paja.
Cuanto más tiempo pasa, más cuesta referirlo. Así es que esto va a ser corto y deficiente.
 
- Le dimos una gran lavada de jeta al local (pintura, vidriera, toldo, bolsas, tarjetas, toda una estética), eso es algo que estuve mostrando, pero es oportuno volver a decirlo, ya que fue una tarea ciclópea. Estoy por demás satisfecho. Exultante.
 
Vidriera
 
- El número 59 de Y The Last Man termina de una manera tan desolada, tan triste que, sinceramente, me conmovió mucho. Más de lo que prefiero. Es más, la última viñeta es un ejemplo perfecto:
 
YtLM 59 p23
 
- And the feeling that it's all a lot of oysters, but no pearls.
 
- The Rapture (Grand Rex): MUY intenso recital de una hora en un teatro. Es una experiencia distinta a la convencional. Estos pibes la pisan como quieren y demostraron que se puede hacer música electrónica con actitud punk y mucho oficio. Lo disfruté sobremanera.
 
The Rapture (Grand Rex Panoramic)
 
The Rapture 2
 
- Imposible no ser caritativo:
 
Ninjas

- ¡Tiempo!
Chris Cornell: tremendo show. El que más disfruté en el año y una demostración absolutamente perfecta del ideal de lo que tiene que ser un recital de hard rock.
Cualquier duda que tuviera (su voz en vivo, que tocara muchos temas del pelotazo de su último solista, que sus músicos fueran medio pelo) desaparecieron por completo al segundo en el que empezó Let Me Drown. No podía creerlo. En ese momento empecé a gritar tema por tema desde ese poderoso comienzo hasta el poderoso final.

Cornell 1

La banda que trajo es impecable, en aptitud y en actitud, la primera viola me conquistó. Tocaron muchos temas de Soundgarden: Outshined, Spoonman, Black Hole Sun (¡Black Hole Sun, Dios!), Slaves & Bulldozers… ¡Rusty Cage! Cuando empezó a sonar la guitarra de Rusty Cage oficialmente me quedé sin voz. Realmente, estaba sorprendidísimo del show que estaba viendo. Además el flaco tiene una fuerza y un carisma en el escenario que hace pensar que ser estrella de rock es una gilada. De Audioslave tocaron: Show Me How to Live, Be Yourself, Like a Stone (sólo Cornell, con una acústica en el medio de la pasarela, una belleza), Cochise y What You Are.
¡Otra! (no dejo de sorprenderme a medida que lo voy escribiendo) Tocaron Hunger Strike de Temple of the Dog… pidiéndole al público que haga la parte de voz de Eddie. El cielo del grunge para mí no puede ofrecer mucho más que eso. Además un tema de Euphoria Morning (su primer solista, que me gusta mucho más que este último) que adoro por completo: Can't Change Me.

Cornell 2

Y en el encore (el público se portó muy bien, a pesar de tener cerca de un 50% de personas que sólo conocían los temas de Audioslave. Ojo, el otro 50% agitaba la noche con sus remeras de PJ y SG) la banda se despachó un regalo de calidad: un medley de The End, de los Doors y Whole Lotta Love de Zeppelin y cerró con 4th of July.
Me voló el cerebro, me volví a casa con una euforia que me duró hasta el miércoles y que rezuma ahora cuando escribo esto.
Dijo que va a volver. Sería una bendición, realmente. Me hizo acordar mucho al recital de Pearl Jam, una de las noches más bonitas de mi vida.

- Además, estuve las dos fechas del Personal.
 
Este cartel me mata

Ese perro me mata, ¿ya lo dije?
 
Tengo para decir:
 
* Nunca vi tanta marihuana junta como en el show de B-Real.
* Snoop Dogg es exactamente como se ve en los videos y su show es exactamente como se ve en las pelis esa movida. No es lo mío, pero creo que todo el mundo debería estar en un recital de hip-hop alguna vez en la vida.
* El Flaco Spinetta sigue siendo el más grande de este Sur nuestro. Y su bajista la descose mal.
 
Spinetta
 
* Dancing Mood es belleza total.
 
Dancing Mood
 
* Happy Mondays dio un show demoledor.
* No vi mucho más allá de eso, Mr. Páez no me mueve un pelo, Los Cafres se mueven por el mismo camino y al resto lo pasé por alto por torpeza, falta de ubicuidad o desconocimiento.
 
- Para alguna próxima entrega se viene el comentario de las Spice Girls en el Luna. Estoy juntando gente para ir a agitarla mal. Interesados avisar con tiempo, por favor.
 
- Extraño muchísimo, muchísimo, muchísimo. Estas fechas son buenas, pero son demoledoras para el alma.
 
-  Palabras fatales:
 
* Ashley Judd es la mujer más bonita del planeta.
* Is This It es un disco superior. Muy, muy, muy decididamente superior.
* Yo ví Sailor Moon, completa. Y no me arrepiento.
* Crusaders of the Dark Savant es el mejor RPG de compu que jugué jamás.
 
-¡Quiero esto!
 
Manga Batgirl

¡O esto!
 
manga Supergirl
 
¡O esto!
 
Manga Wonder Woman
 
Se viene Navidad y nadie me regala nunca nada… yo meta pedir y pedir y el universo me ignora. Como Madonna.
 
-Jugando:
 
* Street Fighter EX 3
Es malo, bah, flojo. Pero tiene varios (VARIOS) peleadores muy copados que no están en otros lados y sigo aguantando la ansiedad de SF4.

Street Fighter EX

* Pro Evolution Soccer 2008
Me parece muy inferior al WE9. Errático, falto de realismo... malo, quiero decir, teniendo en cuenta lo que uno espera de uno de los mejores juegos jamás creados.

Ya voy por la segunda temporada, vengo bien, segundo atrás del Real, pero hace dos fechas el Atlético me DEMOLIÓ 5 a 2. Creo que es el mejor equipo del juego. Si, giles, más que el Barca, el Madrid y todas esas pelotudeces inglesas llenas de nombres de merda que consumen ustedes.

* Radirgy Precious
Es un port de la Dreamcast (Salve) de un Cave Shooter a la PS2. Lo tengo para ambos sistemas, lo juego en PS2 para no andar con quilombo de cables. GRAN shooter clásico de navecitas.

*Nada más, pero tengo la lista de lo que voy a empezar en el 2008. :D

-Long Live Street Fighter.
 
Street Fighter 2 Turbo
 
Street Fighter 3
 
-Y siguiendo eso, sale la SFL de Chun-Li. Me cae bien Chun-Li. Bien lo dice Brian May: Fat bottomed girls you make the rockin' world go round.
 
Chun-Li Legends
 
-Para ir eliminando mi terror patológico y congénito y cualquier otro adjetivo esdrújulo que se quiera agregar y que suene medianamente médico a los enanos, accedí a ir a ver una exposición de enanos de jardín. No sólo no tuve miedo, sino que además fue una tarde deliciosa.

Enanos 2

Enanos 1 

-Milton sigue (a pesar de afirmar lo contrario) muy a gusto con su chongo en Bolivia. Desde allá sigue dando pantallazos del futuro a los clientes de diversos restaurantes chinos:
 
* Despertarás. Ya van casi tres años, loco. No se extraña tanto tiempo.
* Hablarás quince minutos con una campera. Borracho.
* Te reirás en una comida. Te saldrá Sprite por la nariz. Pasarás vergüenza, naturalmente.
* Guardarás este papel.
* Cazarás gotas de lluvia con la lengua. Me enamoraré de vos si te veo.
* Dejarás.
* Te descubrirán viendo porno. Y será una buena experiencia.
* Amarás y dormirás y el sol se alejará y tu amor será una vieja medalla.
 
-Díganme si no es tierno:

TMNT Good Night
 
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Today's Desktop

-Machado:
 
 ¡Cantar de la tierra mía
 que echa flores
 al Jesús de la agonía,
 y es la fe de mis mayores!
 ¡Oh, no eres tú mi cantar!
 ¡No puedo cantar ni quiero
 a ese Jesús del madero,
 sino al que anduvo en la mar!
 
- Hablando de lo mismo que el punto anterior… loco, se viene Navidad y Año Nuevo… fechas que son acusadas siempre de ser sólo una festividad comercial y/o religiosa.
Yo creo en el Espíritu de Navidad. No soy cristiano… trato siempre de creer en algo superior y barbudo y nuboso y fallo de manera fatal. Pero creo en el Espíritu de la época. Creo en los buenos deseos y en la redención y en empezar la dieta el primero y en tratar de mejorarse y en empezar a ayudar a otros y en llamar a la gente que uno no ve desde hace tiempo y en Cambiar y en Volver… creo porque quiero Creer, porque lo elijo, porque si no lo hiciera me moriría del dolor de lo vacío y de lo gris y de lo indolente.
No sé si tendré tiempo para escribir algo al respecto, pero quiero reproducir un breve diálogo de MSN que es una buena muestra de mis sentimientos:
 
*****
Imogen dice:
 y vos? que queres para NA_vidad?

Semilla. The lights that guide you inward. dice:
Paz a los hombres, Winning Eleven, tiempo libre, amor, tostadas con manteca, buena voluntad y rock 'n roll.
*****

Me parece una de las mejores cosas que dije jamás.
 
- You know what I was, // You see what I am: change me, change me!
 
And it’s been a long December and there’s reason to believe
maybe this year will be better than the last.
I can’t remember all the times I tried to tell myself
to hold on to these moments as they pass.

December, 2007

Milton LII

 
Grounded, 5 a.m.
The nightlite is comforting.
But gravity is holding you.
Once settled into sleep
you have watched on repeat,
the story of your life
across the ceiling;
and in review,
you've said the air was singing
it's calling you, you don't believe
these things you've never seen.
 
Un par de sueños que me confiaron y alguno que otro mío.
No sabía cómo organizarlos, así que creí conveniente no hacerlo en lo absoluto.

The sea is as near as we come to another world.
-Anne Stevenson

En el final aparente de esa playa vasta, naranja, muda, hay una construcción toda hecha de madera y tiempo.
Me muevo con lentitud, bebiendo con cada paso los irrepetibles colores del cielo al atardecer.
En algún momento llego hasta la puerta de la casa. Es una posada. Penumbrosa y desbordada de olores. Da refugio a cuatro hombres viejos y amarillos, con cara de marineros, de sonrisa cansada y sincera.
Me acerco a un ventanal y me acomodo en una de las pocas mesas, cuadradas, de madera oscura, cubiertas con manteles a cuadros.
Hay un vaso con vino tinto y especiado delante de mí. Lo sostengo con ambas manos sin ninguna intención de tomarlo en lo inmediato. Es grande y de metal. Se siente bien al tacto. Lo hago girar mientras paseo la mirada.
Dos de los hombres ríen y fuman algo que huele muy fuerte.
Miro por las ventanas sucias, saladas, partidas en cuatro vidrios regulares.
El sol se está metiendo en el horizonte y en el mar flotan cientos de limones sin ningún patrón.
Mientras los miro con un sentimiento que no puedo identificar del todo pero que tiene gusto a nostalgia y también a asombro se acerca a la mesa una mujer cuya cara no veo. De cintura generosa, de manos enormes y hermosas. Me deja una botella sobre la mesa y le agradezco con una sonrisa y un mínimo movimiento de cabeza.
Los limones giran en el mar y el sol se pone con una velocidad que no es natural.
Abro la botella y de adentro sale una música de cuerdas que se expande y se repite y se retuerce y se eleva y empieza a llenar el espacio.
Despierto.

Ph'nglui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgah'nagl fhtagn.
(In his house at R'lyeh dead Cthulhu waits dreaming.)

-H.P. Lovecraft, The Call of Cthulhu

Fuimos a comprar tierra para las macetas.
Nos atiende alguien.
Me corrijo: algo.
Algo que no acertamos a comprender.
Repentinamente avergonzados pedimos la tierra y Eso nos habla.
Nos sabemos llevados por el discurso de la Cosa. Discurso que no entendemos. No entendemos lo que dice, pero lo encontramos incómodo, obsceno, sus palabras suenan a aceite, a caracoles caminándote por el cuerpo.
Queremos resistirnos, pero sonreímos cada vez que Eso hace una pausa. Queremos resistirnos, pero sabemos que estamos atrapados. Es asfixiante, ominoso.
Cuando esa cacofonía hecha de pedos y gelatina y cucarachas y llanto de bebé termina, nos encontramos pagando con unos billetes muy grandes (parecen hojas de diario) tres semillas de algo que no sabemos que es.

Despierto.
 
The impossible is possible tonight
Believe in me as I believe in you, tonight
-The Smashing Pumpkins, Tonight, Tonight
 
Estoy en casa, en la cama.
Me levanto, me veo.
Abro la ventana y el cielo es nocturno y está estrellado.
Estoy en bolas y prendo un pucho. Miro por la ventana.
La noche se pliega sobre sí misma. Me hace acordar a un avión de papel. Se pliega sobre sí misma y desaparece.

Despierto.
 
¿Y en qué lugar habrá consuelo para mi locura,
esta ironía con qué se cura si el final es en donde partí?
No llores más, dame la mano contáme tu suerte,
de esta manera quizás no sea la muerte,
la que nos logre apagar el dolor.

-La Renga, El Final es en Donde Partí

Estaba en un recital de La Renga.
De pronto toda la gente se convierte en tortugas gigantes y sale corriendo.

Despierto.
 
Every night these silhouettes appear above my head,
little angels of the silences that climb into my bed and whisper.
Every time I fall asleep. Every time I dream:
"Did you come? Would you lie?”
-Counting Crows, Angels of the Silences

Estoy mirando hacia el cielo.
Desde lo alto viene bajando mi novia. Alada, hermosa, blanca, lampiña. Desciende lenta y decididamente hacia donde estoy yo.
Tiene en las manos un cajón. Lo reconozco: es el cajón de una cómoda que tiramos a la calle hace dos, tres años.
Llega al suelo y apoya un pie y luego el otro (está descalza) con delicadeza y en una perfección de silencio.
Deja el cajón en el suelo. No me mira. Me arrodillo junto al cajón y veo que está lleno de fotos de mí con otra mujer. No conozco a esa mujer.

Esto es cierto tanto en el sueño como en la realidad.

No reconozco las fotos. Ni sus paisajes, ni las caras de los que nos acompañan, ni la marca de la cerveza que se ve arriba de la mesa de un bar ni el número del colectivo que se ve en otra me resultan familiares.

Sabía que era un número, pero son caracteres imposibles de distinguir. “Como el idioma de Predator”.
Me encantó esa descripción.
 
No conozco a la mujer, que en todas las fotos me acompaña, plana y sonriente.
Quiero protestar. Protesto, pero sólo por adentro.
Me paro, miro a mi novia y señalo el cajón. No digo (no puedo decir) nada.
“Te perdono”, dice mirándome fijo. Esas dos palabras quedan dominando el mundo.
Se va. Alada, hermosa, blanca, lampiña.

Despierto.

"Me sentí horrible. Al despertar, durante todo ese día, por la noche… no hablé con ella durante ese día, siendo que lo hacemos siempre. Nos separamos la semana pasada.”

He plays by intuition,
the digit counters fall .
That deaf, dumb and blind kid
sure plays a mean pinball.
-Pinball Wizard. The Who

La impresión primera es estar dentro de una bola de flipper. La segunda, también.
Estoy sentado en una barra de plástico, amplia y amarilla, dentro de una enorme bola de flipper.
Veo desde adentro (donde estoy) hacia fuera. La bola gira. Yo, el banco, no. Veo también, de alguna manera, desde arriba-afuera a la bola. Es absolutamente plateada. Brilla y refleja de maneta total. Luces, rampas, la incesante sucesión de rebotes y golpes de los flippers. El tablero es infinito. O eso quiere parecer.

Es algo confuso pero también no lo es en absoluto.

Hay dos personas sentadas a mis costados. A mi izquierda, mi vieja. A mi derecha, el Doctor Emmett Brown.

Si, exactamente como acabo de escribirlo.

Mi vieja y el Doc están hablando, en voz muy alta, de temas varios.
 
En este momento no recuerdo ninguno, pero lo que sí tengo aún en la memoria es la forma en la que me ignoraban, incluso cuando quería participar de las conversaciones que tenían. Y lo mucho que eso me frustraba y enojaba.
 
Ríen y gesticulan ampulosamente. No se codean porque estoy yo en el medio, supongo.
Trato de elevar la voz, pero no consigo siquiera que me miren.
La bola recorre corredores angostos, de paredes altas y engomadas, la golpea un flipper y a una velocidad asombrosa recorre el iluminado centro de la mesa, que parece el paraíso de la psicodelia.
Mis compañeros siguen ignorándome a los gritos.
Miro la bola con angustia, buscando la forma de salir.
De alguna manera sé que no existe la forma de salir. De alguna manera sé que este viaje es eterno.
 
Despierto.
 
You've said the air was singing,
it's calling you, you don't believe
these things you've never seen, never heard, never dreamed.
You said the air was singing,
it's calling you, you don't believe
these things you've never seen.
 
Once you had a dream
of oceans, and sunken cities.
Memories of things you've never known.

 

Gracias.

 

December, 2007

Ñus 11

Change the poem, change the line,
change the meaning, change the rhyme,
change the outcome change the plan,
change the mood, change the man.

 
Hace un tiempo que no aparezco.
Diciembre siempre es un mes agobiante en el local.
Tengo varias decenas de fotos, voy a subirlas con tiempo. Muchas fotos. MUCHAS.
También pasaron infinidad de cosas en estas últimas tres o cuatro semanas, pero no sé cuando sentarme a escribirlas.
Lo mismo le corresponde a lo que quiero subir sobre sueños que me regalaron (igual eso no se extiende más allá del viernes) y alguna que otra cosa que tiene que ver con sueños míos.
 
Esta ñus es porque le estamos cambiando la jeta al local y quería mostrarlo, ya que hay gente lejos que sólo se entera por este medio.
Pintamos el toldo y el armazón de la vidriera del nuevo Azul Dominaria (R) y Gastón nos trajo el nombre y el logo ploteados.
Toldo
 
Logo vidriera
 
¡Además, también llegaron las bolsas nuevas!
 
En bruto
 
Son absolutamente maravillosas.
 
Bolsa
 
Estoy chocho, realmente. Como un papá orgulloso.
 
Papá orgulloso
 
El mérito del diseño es de Gastón.
 
Designer
 
Una delicia de bolsa.
 
En resumen: bien, cansado, sin tiempo, con viajes en el marulo y metido hasta las verijas en el local. Muy contento con las cosas que están pasando y recuperando alguna gente. Entre ellos myself.
 
Oh, al carajo, si, subo fotos en un rato.
 
Change your looks, change your smile,
change your going, stay awhile,
change your past, change your time,
change your future, stay be mine.

William Greer - Change
November, 2007

Ñus 10

 
Winded is the sailor
drifting by the storm.
Wounded is the organ he left all
bloodied on the shore.
Gorgeous was his savior, sees her
drowning in his wake.
Daily taste the salt of her tears, but
a chance blamed fate.
 
Little secrets, tremors
turned to quake.
The smallest oceans still get
big, big waves.
 
- Sin darle largas: fui a ver a The Killers y a Soda. Me sorprendió muy, muy gratamente Travis en el primero de los recitales. Ahí mismo, cincuenta minutos después, The Killers rockeó la noche de Vélez con prolijidad e intensidad. Profesionales del agite esos muchachos son metódicos y devastadores en el escenario. Lo disfruté mucho, no sé si apruebo el método. El caos es parte del espíritu del rock y no sé si ellos pueden (o quieren) darse ese lujo (o tomarse ese trabajo). Pero, repito, Travis se robó mi corazón (creo que el de todos) esa noche y The Killers dio una clase sobre como cuatro flacos sobre un montón de tablas pueden sacudirle el bajo-vientre y la cuerda de la pasión a 20.000 almas. Una gran, gran noche. Soda... Soda es Soda, no puedo decir mucho más. Yo lo disfruté, sí, con incómodo placer. Un exceso asombroso de pechofriísmo y un amateurismo recitalero (contra el cual no tengo nada si se acompaña de ánimo, cosa que no sucedió) del público me dejaron un sabor amargo en la boca. Una pena, ya que Seratti puso él sólo más ánimo que más de la mitad de las 50.000 personas (nunca vi tantos celulares juntos) que había esa noche en River. Una puesta en escena que, creo, no más de diez bandas en el mundo pueden superar. Historia, sí, pero no sé si mucho más. Una banda que sigue a pesar de los años (que se les notan) divirtiéndose arriba del escenario. A pesar de y junto a la gente.
 
 The KillersTravis
River llenándose antes de Soda 2
 
- ¡Ah! Hoy The Rapture.
 
- The smallest oceans still get big, big waves.
 
- Me voy a tatuar los dos dibujos que pego abajo, el pibito y el fénix. Aún no hablé con el pinchero.
 
 Tatoo 1Tatoo 2
 
- ¡QUIERO ESTO!:
 
 
O esto:
 
 
O esto:
 
 
O esto:
 
 
O esto:
 
 
O esto:
 
 
O… bueno, creo que se entiende la idea, ¿no?
Ya saben donde comprarme algo cuando quieran mi amor incondicional.
Yo por treinta pesos soy un amigo desinteresado.
 
- At my signal, unleash hell.
Esa es otra de las cosas que todo hombre tendría que decir en voz alta alguna vez.
 
- Byron: 
There is a pleasure in the pathless woods,
There is a rapture on the lonely shore,
There is society, where none intrudes,
By the deep sea, and music in its roar:
I love not man the less, but Nature more,
From these our interviews, in which I steal
From all I may be, or have been before,
To mingle with the Universe, and feel
What I can ne'er express, yet cannot all conceal.
 
Lo tengo en la cabeza hace dos semanas. No quiere salir.
 
- Estoy enamorado de Casey Lynch. No tanto como de Madonna, pero vengo embalado. Pocas cosas son tan sexys como una mujer con guitarra. Salvo una mujer con guitarra que tenga tatuado ELECTRIC en el vientre.
 
 Casey Lynch
 
- Loris tiene blog en castizo. Gracias por vindicar el idioma. Loris es un caballero. Con todas las letras.
 
 
Salve.
 
- Tenemos un Jack GIGANTE en el local. Ya es una atracción en zona norte.
 
 Jack Skellington 1
- La foto que pego abajo era para mostrar que vendan la lanza de Longinus (Longinus no Yari) de Evangelion. Pero, cuando la iba a subir ví las patas de la japonesa. Fah… te pega una patada en el culo y te lobotomiza. Me avergüenza. Creo que tengo que comprarme un cuerpo.
 
 Longinus no Yari
 
- Tomando una birra con Titín en Santos Lugares saqué la foto de la polilla más extraña que haya visto jamás. Justo anoche soñé con ella. Era gigante y peluda y me hacía acordar a Falcon, de La Historia Sin Fin. Yo la montaba y volábamos por sobre un bosque de árboles en azul y plata que también era una desierto de bolas de telgopor (¿o tergopol?) rojas y gigantescas. Hablamos algo que no escuché y luego desperté.
 
 Polilla
 
- Tarmogoyf $150. Sólo en Dominaria.
 
 Tarmogoyf 150
 
- Now playing:
 
*Nada. Mañana empiezo. En lugar de empezar la dieta mañana empiezo a jugar mañana. Mejor contento que flaco.
 
- Salió el Pro Evo 2008. Milton sigue en Bolivia (subió hasta Venezuela y volvió, vía Colombia y Perú) y aún no se enteró. Mañana mismo empiezo a entrenar para cuando vuelva.
 
- Hablando de cosas para hacer mañana: sin falta empiezo a hacer el catálogo de sueños que me están acercando. No era mi intención, pero parece ser aquello que se espera.
 
- Predicciones bolivianas:
 
*Levantarás la vista. Estará el cielo ahí.
*Te sentarás en un asiento que estaban dejando a una vieja. KV.
*Sabrás, de la manera más íntima, que seguís queriendo.
*Te sacarás las zapas y caminarás por el pasto. Por fin algo de valor.
*Te dormirás en el bondi y despertarás babeada y perdida.
*Mentirás, con dolor, sabiendo que no hay nada.
*No te lavarás las manos. Se darán cuenta. Como el culo, macho.
*Te irás corriendo a ver que escribe en tu pared la tribu de tu calle.
 
- En esta semana vi tres veces Shaun of the Dead. Es la mejor peli de zombies del universo.
 
- Speaking of the devil.
Zombie news:
 
 
¿Porqué no se hace eso acá? ¿Eh?
Hablar y no hacer es el poder mutante de la clase media argentina. Yo no llego a ser clase media, así que tímidamente trato de proponer. Quien quiera un zombie day acá que se contacte por mail, no es utópico empezar el año que viene, para estas fechas. O Halloween.
 
-More about movies:
 
 
No puedo esperar para verla.
O sea… ¡trabaja THE ROCK!
Nada vence a La Roca.
NADA.
 
 ROCKs!
 
-¡Joaco se luce!
 
 
-Grandes links provistos por gente hermosa. Enjoy!
 
 
 
 
- Today's desktop:
 
Today's Desktop
 
- There is a time for departure even when there's no certain place to go.
 
I’ll decide
take the dive.
Take my time
not my life.
Wait for signs,
believe in lies.
To get by
its divine.
Oh, you know what its like.
Turns the bow back, tows and
drops the line.
Puts his faith and love in Tremor Christ.
 
November, 2007

Milton LI

No person has the right to rain on your dreams.
-Marian Wright Edelman

Este es un vómito que tengo atragantado desde hace un par de semanas.
Es mucho, mucho texto. Y corté todo lo que pude. Es un exorcismo, no hace falta que se le preste atención.
Sepan disculparme.

El sueño en sí mismo no reviste mayor interés.
Merece cierta mención la cuestión estética del mismo.

Visualmente es como un dibujo a lápiz. Mucho blanco de fondo y ágiles líneas en negro que dibujan a las cuatro personas y a los pocos objetos.
De fondo hay un ruido (¿sonido?) que es una rara pero confortable amalgama de mar nocturno y radio fuera de sintonía.
Cuatro personas, un metegol y tres paquetes de cigarrillos comprenden todo el mapeado físico de los escasos cinco minutos-sueño (no confundir con el minuto-vigilia) en los que se desarrolla la excursión onírica de esa noche.

Soy muy competente jugando al metegol.
Limitado ,si, a estar en la defensa, que es donde marco la diferencia, pero muy competente en esa posición (que a mi entender es la crítica) de todas maneras.  Incluso a veces brillante.
 
Estoy jugando al metegol con tres personas que conozco, sonrisa de Cheshire enmarcando un Lucky que se consume con parsimonia y vago humo.
El metegol es el mismo que me conoció durante mis diecisiete y dieciocho, esperándome como una Penélope de fierro y cuatro patas cada día hábil luego de salir del secundario. Un metegol noble, sólido, amante de la pisada y la pavota, censor del molinete y el gol del medio. Un metegol de dos defensores, para el hábil jugador de abajo, no como esos metegoles de apocados, con tres defensores, chiquitos y enclenques.
A mi derecha está La-Que-Ya-No-Está (la relación entre mi Director de Sueños y La-Que-Ya-No-Está es como la que tiene Tim Burton con Johnny Depp, siempre le encuentra un lugar); frente a mí un amigo que, erróneamente como suelo proceder, dejé de ver por volverme un boludo ocupado e ingrato. Igual él no se fija en eso y sonríe cuando la tiene pisada en el delantero del medio y nos miramos sonrisa (delantera) contra sonrisa (defensora) cuando le toca definir y quiere cancherearme una definición ciega.
La-Que-Ya-No-Está aprovecha este duelo para prenderse un Marlboro y acomodarse la musculosa.
La definición es defectuosa pero de todas maneras peligrosa. Demora una nada de tiempo más de lo conveniente y eso hace que la bola vaya muy hacia la derecha de mi arquero. Empujo el palo todo hacia delante y con el defensor derecho un toque inclinado hacia atrás mato la bocha y la llevo a la seguridad del fondo de la cancha para preparar el tiro desde abajo. La hago correr pegada a la pared trasera para pisarla con el defensor izquierdo (siempre pateé más fuerte con el izquierdo, mientras que el derecho es el sorpresivo que patea cuando parece que voy a moverla) ya que quiero sacudir un toque las cosas. Miro a mi delantera que, como marca el libro, levanta lo mínimo indispensable medio y delanteros, doy una pitada larga y dulce al pucho que se está quemando como el culo y busco la mirada del defensor contrario.
Es una cara que conozco. Femenina, clara, franca, alegre, con unas cicatrices que le tatúan toda la frente y la parte derecha de la cara.

Eso es sueño, la historia necesita una presentación.

En un lugar muy cercano, hace ya un tiempo considerable (recién estrenaban en TV Charlie’s Angels, Hitchcock dejaba un mundo más pobre al irse y un tal Miyamoto programaba el videogame de un mono que luego nos daría al personaje más conocido de la historia de los juegos), había una nena.
Era de un rubio rebelde, ganoso de hacerse pasar por paja o zanahorias jóvenes, según se le antojara. Tenía una sonrisa chiquita de dientes conejunos que se destacaba en una carita ovalada y desbordada de pecas. Gritaba (eso dicen) con unos pulmones envidiables y lloraba con énfasis. Tenía los ojos de un azul tan intenso que orillaba el negro. Del color que rodea a la luna en las noches donde las cosas buenas suceden con más frecuencia.

Se llamaba Melisa y era un buen nombre. Se lo había puesto su papá y, junto con un par de Polaroids que se habían mojado con café con leche y la incómoda sensación de los recuerdos cuando están muriendo desangrados, era lo único que le quedaba de él. Un día como cualquier otro agarró el Taunus rojo y dejó de ser. Mamá empezó a trabajar casi todo el día y a fumar y a cansarse cada vez más rápido. Del esfuerzo y de Melisa. Compartían una casita linda e incómoda que vendieron para mudarse a una casita menos linda e igual de incómoda.
 
Todas estas cosas las supe cuando comprendimos juntos, entre tragos y pitadas, que las infancias similares que tuvimos aunque sonaran tristes estaban plagadas de múltiples rasgos en oro y plata que no todos los demás tenían para apreciar o entender. Que disfrutamos de la magia de hacernos solos cuando chicos y de lo fuerte que eso te hace.
 
Melisa meditaba su diaria soledad a todo llanto en la casa desierta a veces y a veces con la ausente presencia de alguna rebuscada tía o de su abuela (que tenía pelos en la cara y olía a ropa mojada) y su mamá lloraba su diaria soledad muy, muy en silencio y muy, muy dentro en las noches en la cocina de azulejos cremitas con guarda bordó.

Una noche como casi cualquier otra mamá se quedó dormida apoyando la cansada cabeza en la mesita de fórmica de la cocina (llegaba a casa a las diez y media cuatro de los seis días que trabajaba) y la olla de los fideos empezó a bailar el impaciente baile del hervor. Melisa, sabiendo el ritual culinario de memoria, de tanto ver a mamá hacer fideos, sacó el colador de debajo del mueble de la pileta, se subió a una sillita y lo acomodó con pericia en la bacha de acero inoxidable. Luego, con manitos del tamaño de un Jorgelín triple, se dispuso a maniobrar con la olla llena de cintas de espinaca.
Mamá se despertó con un moco en el antebrazo y un miedo instintivo y horrible (ese que te hace que la saliva tenga sabor a clavos oxidados) cuando sintió y escuchó como la cocina se inundaba de agua hirviendo, cintas de espinaca y los espantados gritos de su nena pecosa.
Melisa era grito y carne roja. Los ojos gigantes y llenos de lágrimas y las manitos sacudiéndose espasmódicamente.

Para no ser el noticiero de Canal 9 voy a decir que Melisa salvó esos enormes estanques azul oscuro de milagro, que el pelo le creció con fuerza otra vez y que un par de operaciones (no eran esos tiempos cirugías estéticas descartables como los de hoy) le dibujaron sobre la mano derecha y el rostro el libro que todos los chicos y chicas leyeron con perversa curiosidad durante su torturada primaria y su asombrada secundaria.
Ese día, es obvio, cambió su vida. Melisa ya no lloraba, ya no se quejaba. Melisa jugaba y crecía. En lugar de huir y esconderse ponía le jeta en todos lados y hablaba más que nuca y con todo el mundo. Lloraba, claro, cuando se quedaba sola, ya que no era tonta. Evaluaba a la gente y a ella. Sabía. Pero igual iba para adelante.
 
La primaria terminó y ella se fue modelando como adolescente y estudiaba en el Emilio Mitre, de San Martín.
Allí adentro la conocí. Yo no iba al Mitre, pero conocía a varios flacos de ahí y jugaba a la pelota e iba a ver a Todos Tus Muertos con ellos.

Siempre fui bueno para lastimar con la boca. Y en ciertas crueles ocasiones, muy bueno. No es algo que me produzca orgullo. A veces ni siquiera sé cuando soy un agresor. No es un mecanismo de defensa ni ninguna otra boludez de esas que se inventan para justificar estas cosas. Soy un imbécil, plano y llano.

Melisa tenía unas gambas y un culo celestiales. Cincelados a mano por un talentosísimo Pigmalión que entendía mucho de ojetes femeninos. Cuando me la presentaron ese fue un rasgo en el que reparé, naturalmente. Yo tenía dieciocho años y testosterona para exportar a todo el Mercosur. Y cuando se hubo ido ese día le comenté a Nico, que fue quien nos metió el uno en la vida del otro: “Que pavito que tiene Niki Lauda, ¿no?”. Un imbécil, sí señor, no hace falta que nadie agregue nada. Y no aprendí casi nada desde ese momento hasta hoy. Tampoco me bajó mucho la testosterona. Y, para mejorar más mi performance de ese día, desde ese momento en adelante, Melisa pasó a ser Niki.
Genial.
Fernando Urralburu, sorete profesional, mucho gusto.

A pesar de todo (ella sabía que yo era el doctorado en Ingenio Cruel que la había rebautizado) Melisa me hizo parte de sus cosas, que fueron las Cosas-de-Todos en ese grupo y ese tiempo. Y no sólo eso: me hizo notar, con nobleza, que era una piba fantástica. Gamba en el frío y en el dolor, fuerte para la bebida blanca y elástica para el pogo. Gran conversadora, muy mala cocinera y sospechosamente masculina al escupir y jugar al metegol con asombrosa habilidad. Y no sólo eso: me quiso, mucho y sin saber, como se quiere a los dieciséis.
Hablamos mucho, compartimos nuestras cosas, siempre supe que ella me quería.
Yo sabía eso, porque ella me lo dijo, así como sabía de su dolor al no ser querida en el plano físico. Sabía de las frustraciones, de los llantos, de las vergüenzas. Melisa era frontal.
Yo no. Soy un cagón.  Siempre esquivé, sabiendo que ella sabía, que ambos sabíamos, cualquier tipo de opinión en ese aspecto.
A pesar esto nos compartimos con placer. La vida siempre fue más que generosa al repartirme las cartas de los amigos y los amores. Y a pesar de las manos que tuve siempre me las ingenié para jugar como el culo.
Yo sabía, como lo sé ahora, de la misma forma clarísima en la que lo sé ahora, que ella era una mujer hermosa. No voy a lo cursi de la belleza interior y esa mierda.
No, era hermosa por aguante, por fuerza, por recitar de memoria a Emerson, porque se reía hasta quedarse sin aire, porque tenía unos ojos increíbles, un vientre plano y un culito digno de una gráfica de Reef.
Tenía, también, algo que no hay que tener en la adolescencia: una diferencia. La quemadura estaba tan presente entre todos nosotros que incluso recuerdo haberle tomado la mano en dos ocasiones y que ambos nos sorprendiéramos.
 
Una de las últimas noches que compartimos fue una fiesta en el mismo Emilio Mitre. Un baile por no recuerdo que motivo. Una barra improvisada, algo de música y gente saliendo para fumar y entrando para tomar.  Yo no había tomado nada esa noche. Le había dado una pitada mínima a alguna cosa en las hamacas de la plaza de al lado y había entrado para despedirme e irme a casa.
Cuando me estaba yendo la vi de espaldas, en el pasillo a medio iluminar, viendo a través de un gran ventanal el patio entero. Me acerqué sin dejar de mirarle el traste y a unos dos metros le dije en voz alta que me iba a casa, porque estaba cansado.
Ella se dio vuelta y me abrazó. Creí en ese momento que había estado llorando. Hoy no pienso eso. Me abrazó fuerte y femenino, como a uno le gusta ser abrazado. La cabeza contra el pecho y la ingle con la ingle. La abracé y sentí calor, vértigo y miedo. Ella levantó la cabeza y me miró. Creo que dijo mi nombre, pero no lo sè con certeza. Por unos instantes todo el aire se perfumó con el dulce olor a Beldent de menta y sexo que sólo existe a esa edad (bueno, tal vez el estándar haya cambiado de ese día a hoy), ella dieciséis, dieciocho yo. La abracé lento y le acaricié con mi habitual torpeza romántica la espalda y el nacimiento de la nuca. Sentí los pechos tímidos contra mis costillas. Sentí calor y vértigo y miedo. Deseo. La quise.
Pensé en los chicos del grupo, en la quemadura, en mí y en una pibita que me gustaba en ese momento y nunca tuve.
Pensé en el que dirán.
Le di un beso en la frente, sentí el relieve rugoso de la quemadura de tanto tiempo atrás, le sonreí con mi mejor Sonrisa Hipócrita (R) y le dije que me iba a casa, que lo pasara lindo.

Volví caminando, no más de veinticinco cuadras. Y me odié todo el camino. Me odio ahora. Esa noche, igual, dormí como un bebé.
 
Me vi con el grupo del Mitre asiduamente durante unos dos meses más y luego la vida nos separó. Con ella no volví a hablar de esa noche nunca. Dejamos de llamarnos por teléfono para ver como andábamos alrededor de un año después.

Vuelvo al sueño.

Es una cara que conozco. Femenina, clara, franca, alegre, con unas cicatrices que tatúan toda la frente y la parte derecha de la cara.
Melisa me guiña el ojo y me tira un beso. Doy otra pitada larga, balanceo largo el palo y le doy con alma y vida a la bocha.

Despierto.

Este sueño lo tuve la noche anterior a ir al traumatólogo en el centro de San Martín, una mañana diáfana y plena de sol.
Para aprovecharla decidí volver a casa caminando y visitar la plaza. Decidí caminarle alrededor, hacía mil que no andaba por Plaza San Martín.
Saqué fotos, compré garrapiñadas y me fui para donde están los juegos.
Me senté con el culo en la arena a comer la garrapiñada y no pude dejar de observar a una flaca que hamacaba a una nenita muy linda, con unos rulos inmensos y naranjas y la cara asaltada por pecas. Una mujer delgada y elegante, con unas piernas que se recortaban deliciosas contra el sol. Me colgué mirándola hasta que me di cuenta de que ella también me miraba. Pensé en que había cometido el más básico de todos los errores tácticos de la observación de mujeres y me paré incómodo cuando se fue acercando.
“¿Semi?” dijo.
*sorpresa mayúscula*
Encima yo tenía el sol en contra.
“Si…” dije, inconsistentemente.
Sonrisa. Ahí tendría que haberla sacado. Tenía esa horrible sensación de saber que no sé algo que sabía.
“Soy yo…”
Hice un vago ruido que quiso parecer inteligible mientras que ganaba tiempo guardando la garrapiñada y pensando a toda velocidad.
Me mira.
“Melisa…”
Creí que iba a explotarme el cerebro… no recordaba a ninguna Melisa que se acercara a los veinticinco que es lo que le calculaba a Miss Mamá Rubia Zarpada.
Le sonreí con mi mejor Sonrisa Hipócrita (R) -pelotudo, mil veces pelotudo- y esperé.
“Niki.”
Muchas veces me sentí horrible, quise no estar donde estaba y que el mundo se olvidara de mí y aparecer luego de un tiempo. Esa fue una de ellas.

Hablamos no más de cinco minutos, ella está casada, su nena se llama Dana (y es un tornado naranja y rosa) y está viviendo a dos cuadras de la plaza. Su esposo es un colombiano que conoció en la UBA.
Está preciosa.
Sólo sabiendo como sé (como recuerdo ahora) en donde estaban sus cicatrices se puede llegar a ver algo del viejo mapeado de la cara de Melisa.
Y está preciosa sin tener en cuenta esto último.
Radiante.
Trato de no preguntarle nada, pero se ve que se me nota y me cuenta que no hace mucho más de un año que se operó, regalo de la familia de su marido. Me muestra la mano y sonríe.
 
Me siento miserable. En ese momento y ahora.
 
Intercambiamos dos o tres formalidades más y nos despedimos sin la hipocresía de intercambiar números de celular o recuerdos o formular compromisos que sabemos nunca cumpliremos.

Volví, como me había propuesto, caminando a casa. Me odié todo el camino. Y esa noche no pude dormir como un bebé.

Y necesitaba sacarme esto de adentro.

Plaza San Martín 1

October, 2007

Ñus 11

A true friend is someone who thinks that you are a good egg even though he knows that you are slightly cracked.
-Bernard Meltzer.
 
Este viernes hubo parrillada multitudinaria. Yo la pasé realmente muy bien, reencontrando sonrisas y voces y gestos que había dejado desatendidos debido al odioso hábito de la ausencia.
Pero no voy a ser yo quien haga la crónica de tan magno evento, sino que voy a copiar y pegar (en su cruda forma) un mail de Nahuel Papi Nahui González, que tiene el corazón grande como la jaula de los cóndores del Zoo y que, con su estilo único y mucho mejor que el mío, enumera las múltiples pequeñas magias de esa noche, luego mi respuesta y al final su cierre:
 
Nahuel, 28/10:
Este es un mensaje para los que fueron y para los que no tambien.
Fanaticos de los ritos del "subimundo", de las tangas amarillas (son las unicas que no estan de moda nunca), de las mujeres con cara de gato (porque todos sabemos que si tiene buen cuerpo va bien, pero si tiene cara de gato suma + 1), del magic, del pajastation y del winning eleven 7 (en mi caso), paso a decirles que la pase muy bien el viernes a la noche. Comi como para un ejercito de worms 2 ("enemigo a las 12!... disparo!!!") y el lugar fue muy bueno, la atencion tambien (sobre todo lo buena que estaba la pendeja a pesar de la pinta de pelotuda que tenia). Esto es para decirles, recomiendo "La Rana", pero al mismo tiempo... no la piso mas!!! sisi, me banco la que se venga, digan lo que quieran, expresense como les parezca pero no haber dejado propina es de R-A-S-T-R-E-R-O (busquese en el dicc la palabra "rastrojero": mezcla de rastrero y pajero). Porque no vi uno que no le tire hormonas a la minita y despues le dejamos $0$ de propina. Hay un confusion grande en este caso y me parece que lo tenia que decir. Lo demas bien, rico vino, rica birra, ricas achuras, rica carne y provoleta de los años de bonanza pero rica tambien, aunque dura como pija de pibe a punto de debutar. Por esto y mucho mas... la proxima vez veremos donde se hace, pero ahi... yo lo dudo, uds sabran lo que les digo y si tuvieran un poco de... como se dice... ahhh si... CARA... no pisan mas ese lugar.
Nahue, el caminante de planos
p.d.: si para mi adiccion giles son los que sobran

 
Moi, 29/10
Tengo que decir dos cosas simples e irrefutables y contundentes:
1- Nahuel: podés carecer de sutileza, podés adolecer de falta de estilo, podés tener la sintaxis de un babuino con el secundario a medio terminar, pero no creo que nadie pudiera expresar mejor como me siento yo con respecto al viernes. Ni siquiera yo mismo podría. Y me atrevería decir como nos sentimos el 90% de los que estuvimos ahí.
Punto por punto enumeraste de forma fiel mi apreciación de esta fiesta singular que espero deje esa categoría solitaria.
2- Nahuel sos un grande. Posta. Te quiero bocha.

¡Abrazo!
--
Long days and pleasant nights.
Semilla.
a.k.a. Fernando Urralburu
 
Nahuel, 29/10
Quiero aclarar que lo que dice Fernando "ex - pelilargo" Urralburu es cierto. Me lleve Lengua y Literatura 2 años seguidos... es mas!!!... termine 3er año antes de concluir 2do porque la tenia previa. Lo mio no es lo escrito lo mio es lo verbal... Vengo a ser escribiendo como un Tito hablando sin animos de ofender a nadie (bueno... un poquito si). Señores ademas paso a informarles con este msj una pequeña cosilla. Tengo libres los findes del 2 3 4... 9 10 11, luego me tengo que internar asi que los que quieran hacer algo, lo que sea comuniquense al 1558578550 o al 44328995 o a la "Papi Nahui HOT LINE" 0600-tepartoelortoytedejosinunamoneda. Otra cosa que quiero dejar sentado en este mensaje es que si Urral dice que soy grande por algo sera: los GRANDES nos identificamos entre nosotros, es asi, admitanlo perdedores. Me despido haciendo un par de observaciones mas puntuales:

1) Tito y Walter mismo peinado, misma peluqueria;
2)Yamil el Rubio;
3)Petz que desde que lo conoci nunca crecio de alto sino mas para los costados;
4)Como le gusta el escabio al Topo;
5)La auscencia de Emiliano;
6)La presencia de Ju;
7)Tito valiente en pedir dinero para la propina o para vos... no me quedo muy claro pero si era para la minita... vos si pibe que recorres la senda de los que saben;
8)Los kilitos que aumento Facu Bressan;
9)El brazo de Martin Piccione;
10)La falta de un negro en el grupo, Ernesto para ser mas precisos (lo iba a llamar pero no estaba);
11)Lo chiquito que se ve Mauro Piccione desde que creci, antes me parecia un mostro;

Me despido sin decir mas nada que... Los amo a todos

Papi Nahui

p.d.: sabes vos porque puse mis fechas libres, solo vos lo sabes,
armalo, yo me armo uno y me mando para alla.
p.d.1:si para mi adiccion giles son los que sobran
 
Abrazos a todos, especialmente a los implicados.
 
Semilla.
 
Parrilla - Panoramix