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julho de 2007

Ñus 3

 
Out here in the fields
I fight for my meals,
I get my back into my living.
I don't need to fight
to prove I'm right.
I don't need to be forgiven.
Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah.
 
 
Alza la mano si te gusta el chocolate:
 
- El Negro Fontanarrosa murió hoy. Estoy muy triste por eso. Insondablemente. No voy a añadir nada a lo mucho y sentido que se habló y escribió sobre esto. Sólo una cosa: en la primaria, hace mucho tiempo, un maestro que me dio mucho más crédito intelectual del que yo podía pagar me regaló Best Seller. A partir de ahí no pude dejar de seguir el trabajo del Negro. No se fue el dibujante de Inodoro, se fue uno de los intelectuales más importantes que tuvimos.
 
- I don’t need to be forgiven.
 
- Viajando en bondi (les regalo a esas bestias urbanas ciegas y lentas dos horas y media por día de mi vida) caí en la cuenta de que:
 
* Extraño mucho al Fantasma del Espacio.
* Los gatos saben algo que nosotros desconocemos por completo.
* Ser petiso no es correcto.
* Soy un capo. Y lo desaprovecho con ímpetu.
* La educación en este país es el lejano eco de la sombra de un fantasma.
* El universo tiende a la entropía y Madonna tiende a no darme bola.
* ”It was the best of times, it was the worst of times.Es una forma absolutamente perfecta de empezar cualquier novela.
* Hasta el día de hoy soy inmortal.
* El Darkest Fear es el mejor juego de móvil que haya jugado.
 
- Loris puso su libro online.
Léanlo. Disfrútenlo. Yo hice ambas cosas con parsimonioso placer.
Gracias Loris.
Y no olviden ver que hay un botoncito de PayPal debajo de los links de descarga.
 
- Encontré el gift animado que agrego abajo. ¡Es lo más! Pero de lo más más.
 
- Dominaria F.C. (Díaz, Estupiñán, Ganduglia, Urralburu, Zaccara) sigue cosechando victorias y jugando el fútbol que le gusta a la gente. Como Brasil del 70, como Holanda del 74, como River del 86, regala champagne y regocija espectadores dondequiera que vaya, juegue y gane. Fotos para la próxima.
Tal vez agregue alguna foto de Dominaria F.C. B, el equipo muleto, que involucra a Tito y a otros muchachos que se esfuerzan mucho por llegar.
 
Say no more.
 
- Milton sigue poniéndole el zapato a la cerrada de puertas del Destino:
 
*El yogur estará vencido.
*Te asustará un perro chiquito. Boludo.
*Quemarás ese puente al llegar a el.
*Te quedarás sin papel en el peor momento.
*Soñarás con agua.
*No le dirás lo que sentís. Te arrepentirás siempre.
*Olerá como espíritu adolescente.
 
- Salió la décima edición del set básico de Magic. Hicimos el release en Dominaria. Lo jugué. Vinieron Facu y Juguera. No me fue tan bien como esperaba pero lo disfruté muchísimo. Mucho mucho. Creo que todos los que participamos lo hicimos. Hubo torta de ricota, sealed deck y una tarde de Magic.
Gracias.
 
- Fuimos con Lau a comer con Miguel Espadafino, amigo que no veíamos hace eones. Es un grande, un talentoso. Laburó para Patagonik en El Arca, dibujando, y nos iluminó sobre la tortuosa realidad de la animación en Argentina. Una pena que se desperdicie tanto tiempo y talento. Lamentablemente, no llevé la cámara.
 
- ¡Volvieron Rubén y Toti! Agrego fotos luego.
 
- Transformers. No me importa lo que diga Dan. No me importa lo que diga la prensa. No me importa que baje el Arcángel Gabriel con su espada de fuego en la mano y me amenace con el Tormento Eterno. Loved it.
 
- You may delay, but time will not.
 
Sally, take my hand,
we'll travel south cross land.
Put out the fire
and don't look past my shoulder.
The exodus is here,
the happy ones are near.
Let's get together
before we get much older.
 
julho de 2007

Ñus 2

 
Well, there's a piece of María in every song that I sing.
And the price of a memory is the memory of the sorrow it brings.
And there is always one last light to turn out and one last bell to ring.
And the last one out of the circus has to lock up everything.

¡Chancho va! 
 
- Pitu, Horacio, Mati y Elvis me regalaron la entrada para Soda. No quepo en mí de la alegría y me embarga el agradecimiento. Ustedes hicieron muy felices a una persona, que el cielo los acoja y las personas amadas los cojan.
 
- There is a piece of María en every song that I sing.
 
- Now playing:
 
* Burnout Dominator: sigue manteniendo la tradición de ser el más prolijo y más vertiginoso de los juegos de carreras no simuladores. Es fantástico. No tan exigente como el 3, no tan furioso como el 4, pero elegante y adictivo. Una música de puta madre enmarca un cuadro de palo y palo en contramano a 280 km/h con los mejores gráficos que se le puede pedir a una PS2. G*e*n*i*a*l. Y un cable a tierra, además.
* Sigo con el FF XII. Le estoy dando largas, ya que parece que internamente no quiero terminarlo. I’m in love con el juego. Y debo admitirlo, a pesar de que es demasiado obvio: Fran me calienta. Parece ser una tendecia últimamente que caiga en los estímulos previsibles. E incluso en los demasiado previsibles. Y, la verdad, no me quejo. Antes era un purista del estar en contra de lo obvio. De festejar lo sutil y lo oculto, lo no evidente y lo tortuoso. Ahora me chupa un huevo. Me gusta lo que me gusta.
* Final Fantasy I. GBA, que le voy a hacer… quería tirar el primer Firaga de todos los Firagas que siguen.
* Puyo Pop Fever. Para demostrar el dominio absoluto en todas las formas de Tetris del universo conocido el verdadero shaolin del juego de habilidad debe someterse con gusto y abnegación a todos y cada uno de los desafíos que el mundo presenta. Y el juego está bueno también.
 
- ¡El mundo se volvió cute!
http://www.thecuteproject.com/
Sé que es medio maracazo, pero… ¡no puedo soportar lo kawaii!
 
- ¿Vieron los goles de Agüero contra Polonia?
 
- Busquen a Magical Trevor en You Tube. Por favor.
 
- No voy a extenderme en esto: Nevó. Casi me mato en una batalla de bolas de nieve en Aeroparque.
 
- Más del laburo de Milton (que se cortó el pelo, adjunto foto):
 
*Repetirás el flan.
*Te agarrará el chancho en La Paternal.
*Le mirarás con cariño el culo a un traba.
*Leerás a Saramago. No te gustará.
*Tiritarás.
*Él no volverá.
 
- Ví Ratatouille y está muy bien. Muy bien.
 
-Recuperé una emoción perdida. Releyendo mails antiguos (ocurrencia que me resultó más que desastrosa) encontré lo que sigue; léanlo en voz alta, por favor:
 
...There has fallen a splendid tear
    From the passion-flower at the gate.
She is coming, my dove, my dear;
    She is coming, my life, my fate;
The red rose cries, "She is near, she is near;"
    And the white rose weeps, "She is late;"
The larkspur listens, "I hear, I hear;"
    And the lily whispers, "I wait."
 
She is coming, my own, my sweet;
    Were it ever so airy a tread,
My heart would hear her and beat,
    Were it earth in an earthy bed;
My dust would hear her and beat,
    Had I lain for a century dead;
Would start and tremble under her feet,
    And blossom in purple and red.
 
¿No se les pararon los pelitos del alma?
Es un poema de Tennyson, que hace mucho había olvidado.
 
- El tiempo es el ladrón de la memoria.
 
All the blue light reflections that color my mind when I sleep
and the lovesick rejections that accompany the company I keep.
All the razor perceptions that cut just a little too deep…
hey! I can bleed as well as anyone, but I need someone to help me sleep.
julho de 2007

Milton XLII

 
Fairy tales are more than true: not because
they tell us that dragons exist, but because
they tell us that dragons can be beaten.
-G. K. Chesterton
 
Estoy en cuclillas sobre una piedra muy grande que tiene la forma de la cabeza de una tortuga ninja.
Fascinado, los ojos como platos, devoro la deliciosa coreografía de la lucha mientras acaricio distraídamente a la rata entre los omóplatos.
 
Ese es el punto G de los roedores, para aquellos que nunca tuvieron ratones en ninguna de sus manifestaciones.
 
El color general del mundo parece más intenso en cada una de las cosas y todo se ve más pesado, más definido. Mejor hecho.
Se tensan como cuerdas de acero los tendones de las patas traseras del león al afirmarse fuerte en el sequísimo suelo de tierra batida. Hay espuma y muerte en su boca. La locura extrema y la inteligencia serena se combinan en sus ojos. Me hace acordar a De Niro en Cape Fear.
El dragón no vuela ni escupe fuego. Ni falta que le hace. Es una montaña negra e inmensa de fuerza inamovible.
Verlos bailar juntos es como ver al sol peleando contra la nada absoluta.
Suena un rugido desgarrador y el león sale volando por sobre la cabeza del dragón. Un borrón naranja que cae, casi, sobre las cuatro patas luego de un vuelo de veintitantos metros.
El león gira, renguea y sonríe. Perfecta sangre carmesí le gotea desde la frente hasta el hocico.
El dragón gira, entrecierra los ojos y sonríe. Abre y cierra las garras delanteras como un bebé cuando quiere algo. Abre la boca y, con todas sus fuerzas, logra no decir absolutamente nada. Un grito de espinas de hielo me nace en la base del cráneo, me atraviesa el cerebro y trepa hasta el cielo. La rata llora profusamente y vomita algo chiquito y amarillento y el paisaje se desdibuja como si fuera una pintura sobre una bandera que flamea.
El león ruge un rugido seco que parte las piedras y agrieta el suelo. Que convierte todo en algo salvaje y peligroso y primitivo.
El mundo huele a miedo. Al sabor espeso del miedo a la noche en lugares extraños, huele al sabor crudo del miedo de ese accidente tan temido.
Veo, ahora, todo muy claro, el mundo acaba de frenarse.
No hay una sola sombra, es todo luz. La escena está bañada en dorado y el aire es de plomo y de arena y de oro y de tiza y de plata. No estoy yo, ni la rata, ni mi celular.
Sólo hay león y dragón. Uno frente al otro. Rampantes, plenos.
Lo entiendo.
“DEMORARLO ES INÚTIL”, me sangran las palabras en el estómago.
“Algunas cosas, las que importan, simplemente son”, escucho a Barry White, desde la nada.
Lo entiendo. Lo sé.
“¡No es una decisión mía!” quiero gritar. Y grito, aunque no esté ahí.
Tengo miedo. Sé que eso no sirve. León y dragón siguen en stand-by y siento como odian mi cobardía.
“No es una decisión mía.” quiero llorar. Y lloro, aunque no esté ahí.
Entiendo a la rata, entiendo todo.
Estoy ahí.
El viento llega como una mala noticia, lleno de miedo y de polvo
 
I will show you fear in a handful of dust.
Lo sé, lo sé.
No puedo evitarlo nunca, ni siquiera cuando sueño, parece. Me gusta demasiado. Demasiado.
 
que se me pega en la cara, toda pegajosa de llanto y de mocos.
 
No iba a escribir esto. Ya es viejo y pensé que había aprendido algo. Y lo hice, pero no pude actuar en consecuencia.
Pero no terminarlo hubiera sido aún peor.
Creí que iba a terminar muchas cosas.
Por eso esta es la versión reducida y apurada de algo que ya no sé si tiene sentido, ni siquiera como sueño. Ni como ejercicio, como exorcismo, como fantasma, como seguridad de aquello que puedo hacer.
 
El universo se pone en marcha de nuevo.
El dragón arremete con treinta toneladas todas de carne de animal mítico y uñas de obsidiana y seguridad y tranquilidad y arrogancia y soledad infinita y eterna.
El león salta con fuerza y es una flecha que sangra y traspira y ruge y que es predador y es implacable y es líder de manada y es hermano y es hijo y es amante y es sacrificio y es libertad.
Sí es una decisión mía. O si lo fuera.
El dragón llega tarde y abraza el aire dorado y chocolate del desierto con sus enormes patas de caoba y escamas. El león le aterriza con muy poca gracia en la frente y se prende con dientes, con furia y con frenesí de su ojo derecho.
Me agarro el estómago esperando un grito interno que me destroce, pero eso no ocurre.
El dragón vuelve a abrazar el aire y la sangre le sale de la cabeza como si a partir de ahora a este sueño lo estuviera dirigiendo Tarantino.
El león labura, todo garras y dientes, sobre la cabeza del dragón como si fuera un peluquero especialmente rápido y sádico.
Cae el dragón, la tierra se abre y lo recibe.
“SUERTE CON EL DOLOR. CON TODO. GRACIAS.” me dice, con tanta dulzura que me afloja los mocos de nuevo, en el bajovientre, antes de que todo el paisaje vuelva a ser un lago dentro de un volcán.
Estoy sentado en el suelo (la campera no la tengo más) al lado del león. La rata está en mi hombro derecho.
El león se está lamiendo las garras, que son grandes como un bizcochuelo de cumpleaños y del mismo color, y, con la garras bien cargadas de saliva, se limpia la frente y el hocico.
“¿Sabías que me voy a morir cuando lo hiciste?” Me dice.
Entiendo a pesar de la extraña construcción.
Lo veo
 
Veo lo que sé ahora que tengo que ver, porque el sueño me obliga.
 
tirado en el suelo de roca sobre una enorme mancha negra de sangre espesa y caliente que le sale de la entrepierna. Tiene la pata trasera derecha en una posición imposible. Me duele sólo de mirarlo.
“No lo sabía.” Digo, miento. ¿Miento? ¿Lo sabía? Creo que lo sabía, incluso sin el golpe mortal, pero ahora todo está perdiendo el poco sentido que tenía.
 
Este sueño lo tuve a principios de Junio, hace más de un mes ya.
Algunas cosas pasaron. Otras, más importantes, no pasaron.
Antes (en ese preciso instante) no lo sabía. Es terrible saberlo ahora.
Antes todo esto era, como lo fue para la gente a la que se lo comenté el mismo día en el que lo soñé, algo anecdótico. Un ejercicio de mis miedos, de mis ganas.
 
Vuelve a hablar, con la sedosa y robusta voz de Barry White: “¿Cómo fue que Él lo dijo? Lo-Que-Desea-Tu-Alma.” Chasquea la lengua, sucios hilos de sangre le asoman por entre los dientes terribles. “Muy propio de Él.”
“¿Algo tan cursi como vos”, digo y me aterro al darme cuenta
 
Un miedo bastante real para ser soñado.
 
de lo que dije, “diría algo así como ‘el deseo de tu corazón’, no?”
Entrecierra los ojos. La rata baja de mi hombro y se acomoda en su melena. La rata ya no parece una rata, yo no parezco yo, el león no parece el león. Ya no hay lago ni volcán, estamos (esas cosas que ya no somos, esas sombras que sé que somos) en la Plaza San Martín (la de San Martín, no la de Retiro), sentados detrás del monumento al Soldado de Malvinas.
La rata está silbando Hope, de R.E.M..
 
You want to go out Friday
and you want to go forever.
You know that it sounds childish
that you've dreamt of alligators.
You hope that we are with you
and you hope you're recognized.
 
“Seguro,” me dice, “algo así. El Deseo de tu Corazón. Yo soy vos, no te niegues eso.”
 
Sé que me estoy despertando. O eso recuerdo.
 
Ya no hay mucha imagen… recuerdo la cara del león cerrando los ojos. Una imagen mía (luego, en el bondi, recordé que era de una foto de hace cuatro o cinco años), un tren pasando en algún lado, visto desde arriba, un chicle con envoltorio verde y el dibujo de una de las Chicas Superpoderosas, la voz de Sabri gritándome que tengo cara de tortuga.
Aún escucho a Barry White, aunque las palabras son mías.
 
¿Dije alguna vez que ODIO mi voz?
 
"¿Es la decisión correcta? Es la única decisión que puedo hacer teniendo en cuenta la verdad. La Verdad.
¿Importa?"
 
Despierto.
 
You're looking like an idiot
and you no longer care.
And you want to bridge the schism,
a built-in mechanism to protect you.
And you're looking for salvation
and you're looking for deliverance.
You're looking like an idiot
and you no longer care.
You want to climb the ladder,
you want to go forever,
you want to go out Friday,
you want to go forever.
 
No me despedí de la rata, me hubiera gustado hacerlo, a veces me caigo bien.
Me hubiera gustado que terminemos la canción.

Vivimos como soñamos, solos.
-Joseph Conrad
julho de 2007

Teología VI - Bachalo

 
Estuve releyendo Generation X (el comic, no la novela de Coupland) estas últimas noches.

Repasé cosas de Uncanny X-Men y de Death que tenía arriba, el la Pieza-de-los-Días-Pasados.
 
Luego, porque me lo pidió el alma, me hice (en su forma electrónica) con New Age of Apocalypse y su laburo en Captain America.
 
Adoro el trabajo de Chris Bachalo.
 
Me pone contento. Feliz.
 
No parece mucho escrito así, en cuatro palabras, pero es tan importante que logre aquello que el arte debe: que se produzca un cambio en el estado de ánimo del que lo aprecia durante el mágico lapso en el que arte y observador se entregan el uno al otro.
 
Adoro, repito, el laburo de Bachalo.
La suavidad de las líneas, el rigor y la inocencia en su meticulosidad y en su afición al detalle.
La abundancia de negro, lo real de las expresiones, la vertiginosa y abigarrada forma en la que maneja la narración por viñetas.
 
Me pone feliz.
Feliz, carajo mierda.
 
Semilla.
 
PD: Adhiero. Milton.