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    September, 2007

    Ñus 8

     
    When I think of heaven (deliver me in a black-winged bird) 
    I think of flying down into a sea of pens and feathers 
    And all other instruments of faith and sex and god 
    In the belly of a black-winged bird .
    Don't try to feed me 
    I've been here before and I deserve a little more .
    I belong in the service of the Queen .
    I belong everywhere but in between.

    Sons of Scotland:

    - Pasó un tiempo sin actualizar, estuve ausente.
    Laburo, mucho, mucho cansancio físico y cuestiones diversas me tienen delante del teclado pero lejos del placer de escribir por gusto.
    Además, pasó algo que ahora parece obvio: me empezaron a llegar sueños ajenos. Por mail a mi casilla y a la de Milton (
    miltonspikes@gmail.com) y verbalmente. Tengo que ponerme con eso. Lo prometo. Hay mucha belleza y mucha magia (y mucha tristeza y mucha lujuria) en la tierra onírica de mis afectos. Prometo ponerme al día.

    - Don’t try to feed me. I’ve here before and I deserve a little more.

    - Long and weary: perdí el celular, hace casi un mes. Eduardo, en una gestión intensa y exitosa (y heróica me animo a decir), me consiguió de nuevo el mismo modelo que tenía (parece que no hay de este por ningún lado). Me hizo sangrar la economía. Mantengo el número. Pero hacia adonde apunto es a la dependencia que tenía de ese aparato. La odio.

    - Bus-eando (reflexiones):

    *¿Se dieron cuenta de que la palabra reflexión viene de reflejo y una similar, especulación, viene de espejo? Recién lo noto.
    * El Captain Commando tiene todo lo necesario para ser perfecto: sacando al careta del Cap’n tiene Momia, un robot manejado por un bebé y un *NINJA*. Sabroso.
    * No puedo dejar de estar enamorado de Madonna. Con todo lo que ello lleva apareado.
    * No hay forma en la que no vea la imagen de los gatos que agrego abajo y pueda no reirme. No hay manera. Siempre, siempre, siempre, siempre logra hacerme reir. No sé si lo comprendo. Pero lo disfruto sobremanera.
    * El Carlitos de caseros es una masa. Rico, lindo y barato.
    -LOL:

    -Lista de cosas a no hacer en la vida:
    (se la saqué a Milton de las manos)

    1- Comer escargots.
    2- Escuchar a Kenny G.
    3- Patear perritos.
    4- Bañarse con sales.
    5- Despertar bebés dormidos.
    6- Estudiar francés.
    7- Ser hincha de un equipo europeo.
    8- Mirar Gran Hermano.
    9- Jugar Sims.
    10- Usar paraguas.
    11- Sacarse los mocos en público.
    12- Meterse los mocos sin alguien nos ve.

    - Me cambió la vida:

    http://www.last.fm/

    Pruébenla.

    - Now playing:

    * Champions Return to Arms: importé el character del CoN, era abusivo. Así que me hice un shaman lagarto. Una bestia sexual. Es, lejos, la mejor clase del juego. A partir del nivel 24 (cuando gana el Planar Wind) es imposible tocarlo.
    * Breath of Fire (GBA): dos abajo. Nada que decir. Correcto.
    * Cero tiempo. Me encantaría jugar. No es el momento. Pero está a la vuelta de la esquina.

    - Milton, la astrología y los carbohidratos:

    * Te sentirás bien. Felicitaciones.
    * Hará calor.
    * No te cambiarás las medias. Lo lamentarás.
    * Lo pintarás de negro.
    * Te afeitarás de apuro.
    * No la llamarás. Boludo.
    * Le echarás la culpa al perro. No te creerán.
    * Pondrás la jeta, macho. Es la única manera.

    - Mati se compró la Wii. Documentación en la sección fotos. Un acto de Justicia Universal. Como casi todo acto de justicia, tardío.

    - Byron:
     
        Maid of Athens, ere we part,
        Give, oh, give back my heart!

    Oportunísimo.

    - ¡Nació Jazmín! Es una beba *ABSOLUTAMENTE* encantadora. Felicidades para Pupi y Maxi.

    http://es.youtube.com/watch?v=eVOCR70mLdc

    - Este miércoles CLASH OF THE TITANS. El DDT (Dominaria Dream Team) se enfrenta al combinado de DGL. Esperamos contar con la presencia de la reciente incorporación (Tito). Más información luego del paseo.

    - Estoy viendo de pasar este Space a otro lugar que me satisfaga más. La interfaz y todo lo que tiene que ver con este sitio es engorroso e inconveniente.

    - I wasted time, and now doth time waste me.

      Oh, it seems night endlessly begins and ends .
      After all the dreaming I come home again...
      When I think of heaven (deliver me in a black-winged bird)
      I think of dying .
      Lay me down in a field of flame and heather ,
      Render up my body into the burning heart of God,
      In the belly of a black-winged bird.
      Don't try to bleed me
      I've been there before and I deserve a little more.
      I belong in the service of the Queen.
      I belong everywhere but in between.
      She's been dying.
      I've been drinking.
      And I am the Rain King.
    September, 2007

    Ñus 7


    Give me this glorious ocean life, this salt-sea life, this briny, foamy life, when the sea
    neighs and snorts, and you breathe the very breath that the great whales respire! Let me
    roll around the globe, let me rock upon the sea; let me race and pant out my life, with an
    eternal breeze astern, and an endless sea before!
    –Herman Melville

    Ahoy!

    Avast me, mateys:

    Mañana 19 de septiembre es el Día Internacional de Hablar como un Pirata.

    No lo olviden, por favor.

    http://en.wikipedia.org/wiki/International_Talk_Like_a_Pirate_Day

    Para aquellos que no sepan mucho, les dejo este link que tiene el ABC sobre el asunto:

     


    Tell yer friends!

    Sin más, espero que anden con salud y mañana articulen, aunque sea luego de lavarse los dientes, un pirático ARR!


    The sea is the mother of us all. She punishes us when
    we are foolish and rewards us when we are smart. And,
    one day,  she will welcome us all back into her loving arms.

    -Author unknown
    September, 2007

    Milton XLVII

    Sweet dreams, form a shade
    O'er my lovely infant's head;
    Sweet dreams of pleasant streams
    By happy, silent, moony beams.


    Se acaba de ir el tren que va para el otro lado. Las ratas desaparecieron antes.
    Ya pasaron cinco de los diez minutos de demora y la llovizna se pone un poco más generosa con los que estamos (no somos más que dos) en la punta sin cobertura de este andén.
    Pienso en que tengo que conseguir un Solífugo porque si no voy a hacer un papel aún más desastroso de lo que creía; pienso en Milla Jovovich (ayer vi, otra vez, The Fifth Element) y en que tenemos la misma edad; pienso (ya que lo estoy escuchando) que habrá sido de los flacos de Candlebox; pienso en la lluvia, que es un placer elemental que nos negamos porque siempre cargamos con cosas que no deberían mojarse; pienso en como soy esclavo de lo que tengo (como me tiene lo que tengo) pero, en el fondo, pienso en el sueño.
    Odio interpretar.

    Sweet sleep, with soft down
    Weave thy brows an infant crown.
    Sweep sleep, Angel mild,
    Hover o'er my happy child.


    Odio pensar en significados ocultos.
    Me molestan los dobles sentidos, las conversaciones oblicuas, me gustaría disfrutar del sueño en lugar de tener que sentirme obligado a destejerlo en simbologías.
    Candlebox le deja lugar a The Flaming Lips y las doce personas que estamos en el andén nos repartimos las puertas del tren que acaba de llegar.
    No somos muchos en el vagón. Me siento, las puertas cierran y me dedico a ordenar el sideboard (el intento de) y pienso en porqué le dedico un día libre a esto.
    Una mano mugrosa y pequeña se agita adelante de mi cara.
    Alzo la cabeza, molesto.
    Es un pibito. No sabría calcularle la edad, la vida le mintió a él y seguro le miente a cualquiera que lo mire. Tiene la nariz redondita y mínima; la boca le ocupa casi toda la cara.
    -Me llamo Diego, -me dice y me agita la mano de vuelta -¿Cómo estás?

    No voy a agregar color local ni modismos al hablar (nada de “eh, amigo” o similares) ni en su conversación ni en lo que me relata luego. Sería un error. Sí voy a cometer otro error: el de agregar rasgos circunstanciales y de pasarle barniz a lo que diga, porque no puedo evitarlo.

    -Bien. Mojado.
    Nos saludamos.
    -¿Cómo te llamás?
    -Pol.
    Se ríe. Esa risa suena bien.

    Sweet smiles, in the night
    Hover over my delight;
    Sweet smiles, Mother's smiles,
    All the livelong night beguiles.


    -Andá… ¿Qué es eso? –señala a un Groundbreaker, mi (luego falsa) esperanza contra control.
    -Nada, boludeces.
    Guardo las cosas.
    Se sienta en el apoyabrazos.
    -¿Tenés una ayuda?
    Tengo algunas monedas en el bolsillo de la campera, vuelto del boleto. Me doy cuenta de que no saqué el pase del subte. Que boludo. No soy de dar monedas. Se las doy.
    -¿De qué cuadro sos?
    Pienso en si eso será su forma de decir gracias. Tiene una pulserita con bolitas que alguna vez fueron azules y amarillas.
    -De Boca- miento por segunda vez en una conversación de no más de dos minutos.
    Sonríe. Se guarda las monedas.
    -Aguante.
    No se va. Se queda sentado ahí.

    Sweet moans, dovelike sighs,
    Chase not slumber from thy eyes.
    Sweet moans, sweeter smiles,
    All the dovelike moans beguiles.

    No sé porqué lo hice.

    -¿Cuándo fue la última vez que soñaste y qué fue lo que soñaste? ¿Te acordás?
    Silencio.
    Me mira con muchísima desconfianza. Yo me muero de vergüenza. Tampoco sé porqué. La vieja de enfrente nos mira con asco. A ambos.
    -Vieja puta –digo. En voz baja.
    Se relaja. Sonríe otra vez.
    No sé que decir.

    Sleep, sleep, happy child,
    All creation slept and smil'd;
    Sleep, sleep, happy sleep,
    While o'er thee thy mother weep.

    Detrás de tanta chapa y ropa colgada, detrás de soltar la incómoda mochila o la vergonzante pila de fotocopias para el tren, pasando la casilla última y los gritos de la vieja está la libertad.
    Una terrosa y descampada extensión de libertad. Un par de arbustos raquíticos, un caballo que está ahí desde siempre y algunos montones de piedras salpicadas por acá y allá son la única decoración que el potrero necesita.

    Le cuento (trato de contarle) que en Ituzaingó también teníamos una cancha de tierra. Me mira molesto. Tiene razón. Me callo.

    Lo demás, el corazón, es aire y es tierra.
    En esa tierra se agarró a piñas y cobró y se limpió los mocos y las lágrimas y la sangre ahí mismo y aprendió a que lo fajen cada vez menos.
    En esa tierra jugó a la pelota hasta que le dolieron las tripas de hambre y le dolió el costado de correr y de reírse.
    Hasta ahí va siempre que puede, que cada vez es menos.
    Hasta ahí va ahora, con una pelota número cinco flamante, de un blanco heroico, redonda como el sol y linda como un domingo.
    La va llevando, pegadita a la zurda, mientras se va metiendo hasta el medio de la canchita, todo vestido de azul y oro, los pelos de cepillo parados y llenos de fijador y la sonrisa tan grande que le come la cara.
    Se para, pone la redonda debajo de la derecha y levanta la cabeza.
    Ahí adelante, a unos veinticinco metros, está su viejo.
    Es enorme, gigante, debe medir

    Luego de discutir un poco sobre alturas llegamos a una conclusión.

    como cinco metros.
    Está en cueros y con unos jeans blancos y gastados y algo mugrosos.
    Está en cueros y tiene el color de la madera cuando se hace vieja. El pelo que se le está haciendo blanco desde hace unos años gobierna, enrulado, una cara que tiene unos ojos chiquitos y negros que siempre se esconden detrás de un montonazo de patas de gallo y otro montonazo de derrames.
    Una cara vieja y sonriente (cada vez menos) que él sabe obedecer y querer sin chistar, sin la más mínima sombra de duda. Obedecer y querer sin chistar es más sano para el cuerpo.
    Está ahí, gigante y quieto, con las manos sobre las rodillas, el cuerpo inclinado hacia adelante.
    Su papá se yergue y su sombra se derrama hasta donde está él. Tiene un agujero en el medio del pecho. Se puede ver lo azul del cielo y alguna que otra copa de árbol a lo lejos por el agujero. No le parece raro. Un agujero perfecto, redondo, en el medio del pecho. Su papá se ríe. Mucho y fuerte. Tose, como lo hace desde que él tiene memoria, y escupe algo bastante grande y caliente hacia un costado.
    Él se estira una media, luego hace rodar la pelota un toque y toma carrera. Una carrera corta, de crack.
    Mira de nuevo el agujero y la cara de su viejo. Éste se sonríe y le guiña un ojo. Se pone la mano derecha sobre el pecho, haciendo que disminuya la luz considerablemente.
    Cinco banderines irregulares de luz se recortan en el suelo y en el pecho de su viejo.
    Da dos pasos, tranquilo, serio, con la lengüita asomada en un costado de la cara y le mete un shuto elegante y seco a la bocha con la parte interna del pie izquierdo.
    La pelota se eleva y, como no podía ser de otra manera, atraviesa limpia y triunfal por el al agujero del pecho de su viejo, entre los dedos índice y medio.
    Su viejo ya no ríe, lo mira con bronca y se va deshaciendo, de arriba hacia abajo, cayendo como el helado cuando hace muchísimo calor, y se va poniendo como esa cosa marrón y caliente que suele escupir.
    Él grita el gol, con toda su fuerza, con la boca abierta en una O infinta. Grita y corre y grita y corre con los brazos abiertos. Como un avión, como un pájaro azul y oro.
    Grita y corre y se derrama de alegría en el grito de gol. Y grita y corre con los brazos abiertos como un avión y llora y llora y llora. Y grita y llora y se deshace (desaparece, quiero decir) en el aire, aún gritando y llorando.

    Luego, despierta.

    Sweet babe, in thy face
    Holy image I can trace.
    Sweet babe, once like thee,
    Thy maker lay and wept for me,

    ¿Cuántos sueños se sueñan en silencio?
    ¿Cuántos sueños mueren en serio con la vigilia?
    ¿Cuántos sueños extraños a los nuestros se enroscan y desatan en el vacío y negro terciopelo del dormir de Los Demás?
    ¿Cuántos de esos sueños que no entendemos de gentes que no conoceremos jamás podrían tranquilamente ser compadres de nuestros sueños?

    Wept for me, for thee, for all,
    When he was an infant small
    Thou his image ever see,
    Heavenly face that smiles on thee,

    ¿Cuándo fue la última vez que lloraste en un sueño y qué (quién, quienes) fue lo que lloraste? ¿Te acordás?

    Smiles on thee, on me, on all;
    Who became an infant small.
    Infant smiles are his own smiles;
    Heaven & earth to peace beguiles.

    A Cradle Song
    -William Blake

    September, 2007

    Ñus 6


    It is inexcusable for scientists to torture animals; let them make their experiments on journalists and politicians.
    -Henrik Ibsen


    Cable de último momento:

    Ayer, a eso de las 14:00, en la esquina del local, hubo un choque de considerable magnitud.
    No tengo nada que decir al respecto, ya que me quedé dentro del local asombrándome de lo morbosos que podemos ser.
    Pero Julio Baca, fotógrafo amateur, fumador profesional y amigo incansable fue con mi cámara al lugar de los hechos para encerrar el tiempo en forma de jpg dando por resultado las imágenes que dejo debajo.
    Además de estar re loco y conseguir imágenes exclusivas para este espacio Julio acosó verbalmente al "periodista" de Crónica.

    Bien ahí.

    September, 2007

    Milton XLVI


    What if you slept? And what if, in your sleep, you dreamed?
    And what if, in your dream, you went to heaven
    and there plucked an strange and beautiful flower?


    Sé que está mal.
    Aún quedan dos o tres partes del sueño de Milton y no tengo que pegar saltos. Pero hoy soñé algo perturbadoramente similar a lo que sigue y me parece oportuno (ya que recordé otra cosa importante) referir un sueño que iba a ser posterior (aunque anterior en tiempo) al de Milton. O a no ser en absoluto.
    Incluso no creo que llegue a terminarlo hoy, así que van a quedar cabos sueltos en dos narraciones.
    Es lo que sale. Perdón. Me urgió escribir esto. Incluso se escribió casi solo.

    “¿Cuándo fue la última vez que soñaste y qué fue lo que soñaste? ¿Te acordás?”
    Esa fue la primera vez, salió sin que ambas partes estuvieran preparadas y se desarrolló.
    Pero ese no es el principio.
    Era el día de las carnicerías previas al Nats de Magic de este año. Estaba en el gastado y noble andén de la estación de Lourdes, esperando el tren que va hasta Lacroze.
    A las tres y veinte de esa tarde el cielo estaba ceniciento y una llovizna indecisa envolvía mi mundo inmediato de humedad constante.
    Ese día (la noche que antecede a esa tarde de agua y acero) había soñado. Un sueño análogo al de ayer por la noche, el que me hace referir esto, para contar el sueño de otro, con otra historia, que es más importante.

    Era una pileta enorme, muy parecida a la del Comunicaciones

    A la que tenía el Comunicaciones en el ’87, hace una punta de años que sólo paso por la puerta

    y muy, muy intensamente azul. A lo que si yo supiera escribir me referiría como índigo.
    Muy grande, muy azul.
    Se acerca la cámara y hay una brusca confusión de azul oscuro sobre azul oscuro, llegando ágil hasta el borde de la pileta.
    Salgo yo, trepando el accesible borde: desnudo, flaco y desgarbado. Con la absoluta e irremediable falta de elegancia que tengo cuando estoy en bolas y mojado. Una cabeza excesiva, los brazos y piernas como alambrecitos. Como patas de araña.
    Y estoy azul, muy, muy azul.
    Índigo.
    Los ojos cerrados (párpados azules), el pelo (azul) peinado a lo Drácula como siempre que uno sale de la pileta. Como si me hubiera metido en un megatacho de pintura azul.
    Huelo a pintura.
    No salpico líquido azul al salir, aunque sé que estoy mojado, todo cubierto de pintura azul.
    Abro los ojos

    Mis ojos, ciento por ciento.

    y camino sin dejar una sola marca en el piso de venecitas.
    Vuelvo a verme desde arriba, caminando directo hasta el borde de donde quiera que estuviera la pileta por un piso rigurosamente ajedrezado en negro y gris.
    La pileta desaparece y el damero es, hacia mi espalda, infinito. Una línea recta y filosa corta la disciplinada disposición de las venecitas y depara la nada para el que siga adelante.
    Sin detenerme ni un poquito avanzo más allá del fatal final del mundo y caigo al vacío.

    Siento la firme presión del viento contra el pecho y la forma en la que se me alborota el pelo. La oscura pero sensual manera en la que el viento ruge al arremolinárseme cerca de las orejas y el desinteresado vaivén del pene contra las piernas y los testículos.
    Me veo desde arriba. Caigo paralelo al invisible, improbable piso. Los brazos y piernas bien abiertos, los dedos extendidos, la inexpresiva mirada al frente. Como un paracaidista muy, pero muy distraído y pintado del más azul de los azules.
    Ahora es todo blanco, salvo yo, que caigo. Blanco sobre blanco sobre blanco sobre blanco. Una no del todo inadecuada sensación de libertad se agita en mi mente, no sabiendo si creerlo o no.
    Unos segundos más allá, a los lejos, debajo, parece haber un suelo. No es que haya mucha variación, es más blanco sobre blanco sobre blanco sobre blanco, pero parece haber una textura y algo que se hace plano allá en el universal debajo de este sueño. Una textura como de tiza, o de mármol de baja calidad.
    Abro bien grande los ojos y grito con ganas, arqueo la espalda y llevo todo lo atrás que puedo la enjuta conjunción de carne y hueso de mis brazos y piernas.
    La resistencia del aire me hace lagrimear y la cabeza se me llena de un sonido que parece agua corriendo a los saltos por un río corto y poco profundo. Un sonido frío y poderoso que me hace fruncir las nalgas y arrugar la piel de las plantas de los pies.
    El suelo es algo inmediato.
    Huelo jabón en polvo y Fizz de uva y Kenzo de hombre, el común, no sé si tiene un nombre.
    Exploto contra el suelo.

    Es papel. Parece papel. Una hoja canson.
    Exploto contra el suelo exactamente como lo harían sesenta y cinco kilos de pintura azul y espesa arrojados desde la mesa de luz de Dios hasta el piso de esta tierra.
    Una rabiosa efusión de líquido que busca el cielo otra vez. Un eléctrico chasquido líquido de azul sobre blanco que desgarra el silencio níveo y huele intensamente a jabón en polvo y a Fizz de uva y a Kenzo de hombre.
    Las irregulares salpicaduras de azul se agitan hacia arriba como látigos, en deshilachados jirones de cinta líquida. Vuelan, distraídas, hacia arriba, llevadas por el inexistente viento, como los pedazos de papel quemado se elevan y alejan con el aire caliente.
    Parecen pájaros flacos, abandonados y pobres y ciegos y locos abriéndose los unos de los otros, como si contagiaran alguna cosa terrible y azul.
    Se alejan y giran y veo desde arriba como se retuercen volando por sobre la infinita planicie albina de papel canson.
    A un costado

    No tengo ni la más puta idea de cómo describir un costado en una infinitud blanca, sólo pido que tengan fe en la costadez de este imposible costado

    están, de alguna manera que tampoco puedo definir, los símbolos (símbolos que también son personas pero dejan de serlo cuando trato de verlas) de la mujer que entiendo amar, del amigo que admiro, de la sonrisa que busco a diario, de la voz que tranquiliza, de las palabras que devoro para aprender.

    Incorpóreo sonrío con la, naturalmente, incorpórea sonrisa de ser ya nada y estos símbolos, estas personas, estas imágenes, se van hacia dentro de ellas mismas, implosionan con delicada lentitud y sonrisa mientras las numerosas y tenues cintas de fluida tinta azul que huelen a Fizz de uva entre otras cosas se van haciendo dueñas del cielo.

    Despierto.

    Ese fue el sueño de la noche inmediata, pero esa no es la historia, es parte de lo que la hizo, ya que tenía el sueño muy metido dentro de la cabeza, mojada y gris como el día.
    Ahora son las tres y veinte de la tarde de un monocromático y destemplado viernes de agosto y estoy escuchando música con el teléfono, mirando a dos ratas sonreírse y correr entre los durmientes de la vía más lejana a mí.
    El tren tiene un atraso de diez minutos avisa con una voz envidiable el chancho.

    Sigo mañana. O el viernes.

    And what if, when you awoke, you had the flower in your hand?
    Ah, what then?
    -Samuel Taylor Coleridge


    September, 2007

    Ñus 5


    Look up, what do you see?
    All of you and all of me,
    Fluorescent and starry.
    Some of them, they surprise.

    The bus ride; I went to write this, 4:00 a.m.
    This letter:
    Fields of poppies, little pearls,
    All the boys and all the girls sweet-toothed
    Each and every one a little scary.
    I said your name.

    A los que se acercan a la pelota cuando hay que patear un penal:

    - Maravilloso: anunciaron un juego de atletismo con personajes de Konami (New International Track & Field, agrego la imagen abajo) y Pyramid Head es un personaje a usar. A eso llamo estilo.

    - Fluorescent and starry. Some of then, they surprise.

    - Quality bondi-time:

    * The Incredibles es una GRAN película. No lo olviden. No es una peli para chicos. Solamente.
    * Un viaje largo luego de haber recibidos noticias tristes es como arar el alma con las manos y sembrar los surcos con sal gruesa. Sobre todo si es madrugada y la noche parece querer decirte algo todo el tiempo y uno no puede -o teme- entenderlo.
    * Me maravillan -admiro- a los colectiveros que a pesar de todo aún se toman el laburo de sonreír a eso de las 9:30.
    * Es tan, tan infinitamente delgado el ahora. TAN delgado.
    * Madonna. Eso. Sigue sin comunicarse.
    * Es mucho mejor sentarse de la mitad del bondi hacia atrás. Habla bien de uno. Análogo a ubicarse en un aula.
    * Quiero un mono capuchino. Ya. Pago en efectivo. Macho, de ser posible.
    * Si alguien hace un viaje de más de diez minutos en un bondi que acarree más de diez personas y no ve a ninguna de esas diez personas usar su celular en ningún momento puede pedir lo que quiera. Le va a ser concedido seguro. Es menos probable que la estrella fugaz o el trébol de cuatro hojas.

    - Enjoy:

    http://www.arcadeflyers.com/

    Gracias Loris.
    El del Silent Hill me llamó especialmente la atención.

    - Now playing:

    * Ibara (PS2): Cave Shooter + Pibitas. No hay mucho que agregar a eso. La dificultad es endiabladamente jodida.
    * Shinobi (PS2): *ninja* time. Un arcade con katanas competente. No más. No menos.
    * Baldur’s Gate Dark Alliance (GBA): empecé la lista alfabética de RPGs de GBA para ir terminando. Uno abajo.
    * Champions of Norrath: me di la oportunidad de reivindicar al Diablo en mi memoria. Lobotomy hack ‘n slash all the way. Lo disfruté mucho. Terminé con un personaje de la hostia.

    - The Bourne Ultimatum. Es un deber. Así de sencillo. Si encuentran un mejor thriller de acción díganmelo, por favor. No creo que lo haya. El flaco este Greengrass hizo de la acción sin descanso un ejercicio muy inteligente y desgastante. Salí contentísimo del cine. Incluso avergonzado de haber disfrutado tanto de algo que me tuvo sufriendo persecución y angustia durante dos horas. Jason Bourne ya es un nombre en la historia del cine.

    - Milton, el futuro y las galletas parlantes:

    * Harás el bien sin mirar al cruzar.
    * Ese ruido será un caballo. Así como lo leés.
    * Pedirás ostras en lugar de pollo. Lo lamentarás.
    * Dejarás de hacer esos llamados de los que luego te arrepentís.
    * Sacarás un 18. Bien ahí.
    * Seguirás sin saberlo hasta que te lo digan bien claro. No preguntes si te lo dirán bien claro, ese es otro precio.
    * Irás por una lluvia que realmente moje.

    - Liniers es zarpado. Mal. Estoy avergonzadísimo de empezar a disfrutarlo recién ahora.

    - Iluminadora la foto de Chewy que pongo abajo.

    - Creció la familia Ganduglia. Nació Francesca. Es un bomboncito megarosadito. Felicidades y felicitaciones.

    - Creció la familia Tammaro. Adoptaron a Rocco. Es una bolita peluda y marrón tan increíblemente pooh que te hace babear de a galones. ¡Y salta todo el tiempo! Mas felicidades y felicitaciones.

    - El 27 de agosto se acabó InQuest. No es una noticia que sacuda el mundo, pero me llamó la atención. Yo la disfrutaba.

    - Me trajeron el pasaporte. En estas semanas me hago una corrida a la embajada. Con suerte en diciembre me tienen lejos. Salvo Tito, que no se salva.

    - Go and recycle wasted time. Go. Until then remain silent.

    Look up, what do you see?
    All of you and all of me,
    Fluorescent and starry.
    Some of them, they surprise.

    I can’t look it in the eyes.
    Seconal, spanish fly, absinthe, kerosene,
    Cherry-flavored neck and collar.
    I can smell the sorrow on your breath,
    The sweat, the victory and sorrow.
    The smell of fear, I got it.